viernes, 21 de junio de 2013

LLAMADOS A DAR PAZ

Llamados a dar paz…
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Bendiciones,
Enio

MEDITACIÓN DIARIA

CONTIENDAS

EFESIOS 4:31 ”Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”. (Reina - Valera)
Alejen de ustedes la amargura, las pasiones, los enojos, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. (DIOS Habla Hoy)
Vivimos en un mundo muy convulsionado donde la gente cada vez vive más nerviosa e irritada.  Pareciera que cada vez cuesta más encontrar un lugar tranquilo para habitar. 
Las peleas se originan en las calles entre los conductores de autos como consecuencia de un accidente; las discusiones entre la gente y el personal de un banco o negocio; las discusiones que se originan con los vecinos del barrio, en el trabajo, etc. Por todos lados vemos gritería, enojo, ira, maledicencia. 
Lo triste de todo esto es que cuando llegamos a nuestro hogar, pensando encontrar un lugar de refugio, nos damos cuenta que allí también se originan las mismas o peores fricciones.
El problema no radica en el peligro de las calles, en el trabajo o con los vecinos. El problema está en el interior del ser humano, y donde éste habite allí siempre habrá problemas.
La única manera de extirpar este espíritu violento que sacude nuestro mundo, es viniendo a los pies de Cristo y poniendo de manifIesto el fruto* del Espíritu Santo en nuestras palabras y acciones.
Cuando el corazón del ser humano halla la paz de Cristo, sus palabras y acciones serán también de paz. No podemos pedirle a alguien que vive un infierno interior que sea una persona pacífica y amable.
Como cristianos, tenemos la posibilidad de ponerle freno a este sistema corrupto que el mundo ofrece con nuestras palabras y acciones de pureza y santidad. Si los cristianos no reaccionamos como cristianos ¿Quién puede hacerlo?
Hemos sido llamados a dar paz en medio de un mundo de contiendas, pues tenemos a Cristo en el corazón.
ORACIÓN: Señor, hazme un portador de bendición por dondequiera que vaya.   En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, amén.
(*) En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,  humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley  (Galatas 5:22-23)


jueves, 20 de junio de 2013

EL DOLOR NO ES ENVANO

Cuando confías en DIOS, el dolor es una oportunidad de progresar.
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Bendiciones,
Enio

MEDITACIÓN DIARIA

EL DOLOR NO ES EN VANO
Isaías 28:29: “También esto procede del SEÑOR de los ejércitos, que ha hecho maravilloso su consejo y grande su sabiduría.”
Durante épocas difíciles, a menudo me dan ganas de quejarme diciendo:-"¿Quién necesita este dolor?  ¡Yo no!"-.
Pero lo que dice Isaías 28 y mi propia experiencia me dicen que esa es una reacción de vista corta.
No que necesitemos dificultades sólo porque sí, sino que necesitamos ser cambiados y madurar. En las manos de DIOS, las dificultades pueden ser una herramienta eficaz para producir el tan necesario crecimiento. 
En este pasaje bíblico leemos la "parábola poética" del profeta escrita para ayudar al pueblo de Israel a entender cómo obra DIOS y lo que quería lograr en sus vidas a través de los tiempos difíciles.
A un labrador se le describe hábilmente arando la tierra, sembrando sus cosechas y trillándolas. Si el suelo pudiera hablar, tal vez se hubiera quejado diciendo: "¿Quién necesita este doloroso arado?" Pero el dolor no es en vano.
Isaías dijo que el labrador aprende de DIOS a trabajar en forma medida y oportuna, manejando las cosechas delicadas con cuidado y otras más vigorosamente, pero siempre pensando en una cosecha segura.
Nuestra tranquilidad en medio de tiempos difíciles es que el DIOS del labrador es nuestro DIOS "que ha hecho maravilloso su consejo y grande su sabiduría". Su manera de tratarnos siempre es delicada y tiene propósito, produciendo en nosotros el "fruto apacible de justicia".
Lectura Bíblica: Isaías 28:23-29  Escuchen, oigan mi voz; presten atención, oigan mi palabra: Cuando un agricultor ara para sembrar, ¿lo hace sin descanso? ¿Se pasa todos los días rompiendo y rastrillando su terreno? Después de que ha emparejado la superficie, ¿no siembra eneldo y esparce comino? ¿No siembra trigo en hileras, cebada en el lugar debido, y centeno en las orillas? Es DIOS quien lo instruye y le enseña cómo hacerlo. 
Porque no se trilla el eneldo con rastrillo, ni sobre el comino se pasa una rueda de carreta, sino que el eneldo se golpea con una vara, y el comino con un palo. El grano se tritura, pero no demasiado, ni tampoco se trilla sin descanso. Se le pasan las ruedas de la carreta,  pero los caballos no lo trituran.  
También esto viene del Señor Todopoderoso, admirable por su consejo y magnífico por su sabiduría.
ORACIÓN:  DIOS todopoderoso, DIOS  misericordioso. Gracias te doy por el nuevo día que me das, por las ricas bendiciones que recibo a través de mi familia, de mi trabajo, de mis amigos, de mis herman@s en la fe. Gracias por las muestras de Tu amor. Se que todo proviene de Ti y que Tú tienes un propósito para mi en este mundo. Ayúdame a cumplirlo según Tu voluntad. En el nombre de Cristo, amén.


miércoles, 19 de junio de 2013

TIEMPO DE ORACIÓN

Nuestra conversación con DIOS
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Que el Señor te bendiga,
Enio

Meditación diaria

TIEMPO DE ORACIÓN
Amanecer con DIOS

ECLESIASTÉS 3:11  “Él ha hecho todo apropiado a su tiempo.” (Reina – Valera)
“Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso.” (DIOS Habla Hoy)
Unos años atrás, un anuncio de televisión enfocaba el rostro sonriente de una preciosa joven. Aparecía mirando hacia abajo y evidentemente ocupada con cierta tarea, aunque no se veía lo que hacía. Mientras desempeñaba su labor, ella oraba. El anuncio hacia énfasis en ocupar tiempo para orar, aunque tuvieran que desarrollarse otros deberes durante el día.
Cuando el movimiento de la cámara mostró un panorama más amplio, se vió claramente que la joven cambiaba el pañal a su bebé.
¡Qué hermosa ilustración acerca de lo fácil que es para nosotros hablar con el Señor! Tal vez le sea difícil apartar un tiempo, aún breve cada mañana, pero en el transcurso de las veinticuatro horas del día, podemos con creatividad encontrar unos instantes y dedicarlos a DIOS.
Murmuramos y rechinamos, nos enfurecemos y estallamos, hablamos entre dientes y rezongamos. Nuestros sentimientos resultan dañados. No podemos entender, nuestra visión se nubla más y más, y todo lo que necesitamos es: tener un momento con Él.
La mayoría de nosotros estamos tan ocupados durante el día que se nos hace muy difícil apartar una porción de tiempo para orar, y no precisamente para una breve plegaria de gratitud, sino unos momentos de genuina comunicación con el Señor.
Cuando nos encontremos en problemas, lo primero que debemos hacer es dirigirnos a DIOS en oración y buscar Su ayuda. Conversemos con ÉL. Le decimos todos nuestros problemas y le entregamos todo a ÉL para que nos ayude.
DIOS anhela que tengamos este tiempo juntos con Él, y nosotros lo necesitamos. Hay ocasiones para estar a solas con el Salvador, pero es necesario que con gran empeño las busquemos.
www.RenuevoDePlenitud.com

ORACIÓN: Gracias Padre Celestial por las muestras de Tu amor. Gracias porque nos das la oportunidad de conversar contigo, contarte todas nuestras alegrías y también nuestros problemas e inquietudes. Ayúdanos Señor en este nuevo día para hacer realidad mis sueños y anhelos. Cuida a mi familia y bendícenos permanentemente. En el Nombre de Tu Hijo Amado, amén.

martes, 18 de junio de 2013

Y... TODAVÍA ME DUELE LA TRAICIÓN

Y… todavía me duele la traición

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Bendiciones,

Enio

 

Meditación Diaria

 

Y… TODAVÍA ME DUELE LA TRAICIÓN


MATEO 18: 21,22  “Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: --Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete?  Jesús le contestó: --No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.”
“Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.”
Alguna vez te traicionaron, te jugaron sucio bien sea en el matrimonio, noviazgo o aún en el trabajo o ministerio.
¿Te está doliendo la herida? ¿Quiéres perdonar y no puedes? ¿Estás tentado de empezar a pagar con la misma moneda? Lo más seguro es que llegues a pensar que fuíste un tonto o una tonta, y que éso no te lo vuelven a hacer nunca más.
Son muchas las historias que llegan a mi mail:
Ö          Amo a mi esposa pero me engañó o viceversa.
Ö       Tanto que ayudé a esta persona a ser lo que es y ahora cómo me paga, ni me agradece.
Ö       Era mi mejor amigo o amiga y ahora anda diciendo cosas que no son ciertas.
Ö          De quien menos esperaba una traición, no confío en nadie más.
Ö          Todo lo que hice por esta iglesia y ni siquiera una llamada, una visita.
Y la pregunta infaltable: ¿Qué hago? ¿Y si la/lo perdono y lo vuelve a hacer?
Tenemos tres opciones:
§     Nuestra primera opción es mantener la distancia, queremos sentirnos protegidos y asegurarnos que no volverá a lastimarnos. Es la natural.
§     Nuestra segunda opción es pagar los platos rotos con personas que no tienen nada que ver con el asunto. Empezamos a contaminar a otros. Es la carnal.
§     Nuestra tercera opción es perdonar y entregar esa herida a DIOS. Él es el único que puede sanar, restaurar y renovar nuestras convicciones y nuestra actitud de servicio y compromiso con los demás. Es la espiritual.
Espero que hayas escogido la tercera opción. Si hay alguien que puede entender la traición es Jesús, en Lucas 23:34 dijo: “¡Padre, perdona a toda esta gente! ¡Ellos no saben lo que hacen!”, así que Él entiende tu dolor y está presto para sanarte y ayudarte en el proceso. Las heridas son oportunidades para crecer y madurar en la vida.
El perdonar no es una opción, es una orden divina para poder experimentar libertad en las relaciones y en la vida. Es un proceso que podría tomar un tiempo donde se busca reestablecer la confianza y para hacerlo se requiere compromiso de cambios y responsabilidad.
“Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, DIOS, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.” Mateo 6:14-15
No dejes que las heridas te limiten en tu potencial cercenen tus sueños. DIOS puede cambiar tu desierto en paraíso si estás dispuesto/a a perdonar, amar y servir sin esperar nada a cambio. DIOS va a usar tus heridas para bendición de otros. Hoy es el mejor día para perdonar y ser sanado de toda herida. Es tiempo de vivir la vida extraordinaria.
ORACIÓN: Gracias Señor Jesús por Tus grande enseñanzas. Gracias por las muestras de Tu amor. Ayúdame a corregir mis errores y a perdonar. En Tu Santo Nombre, amén.


lunes, 17 de junio de 2013

ANTE NUESTROS PROBLEMAS...

Ante nuestros problemas…
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Bendiciones,
Enio

Meditación Diaria
ALIENTO DEL CIELO

SALMO 42:11  ”¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza la he puesto en DIOS, a quien todavía seguiré alabando.  ¡Él es mi DIOS y Salvador!”
Si tú lees bien el pasaje, fácilmente te darás cuenta que al inicio existe un diálogo interior en la vida de una persona que está desanimada y preocupada.
Esa persona, quizás sin tener cerca a algún amigo o consejero, no tiene más remedio que hablarse a sí mismo para motivarse.
Aquí aprendemos algo muy útil para practicar en este día, donde todo se ve gris y nublado. Tú te sientes rodeado como de una nube de desanimo y preocupación. Tú estás empezando el día, o la jornada de trabajo, o estás sólo en la casa sin contar con la ayuda de nadie. 
Tengo una buena noticia para darte: Si tú te aferras a DIOS, lo buscas y en oración conversas con Él, tú recibirás aliento del cielo aún para ordenarle a tu alma que deje de preocuparse y se renueve en alabanza y gratitud al Señor.
Cuando te lleguen los días oscuros, no te quedes callado sino levántate en fe y ordénale a tu ser interior que irrumpa en alabanza porque tu esperanza y salvación vienen de nuestro DIOS. Practícalo y resultarás renovado, bendecido y edificado.
ORACIÓN: Señor, DIOS mío. Dame la gracia de ejercitarme en la búsqueda en la paz interior de mi alma. Ayúdame, Espíritu Santo, a cambiar mi desanimo y preocupación en alabanza y gratitud a DIOS. Gracias Señor por las muestras de Tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.