lunes, 25 de noviembre de 2019

EL PERDÓN

Nada me podrá separar del amor de Cristo.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
EL PERDÓN
El Aposento Alto

ROMANOS 8:39 “…ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor que DIOS nos ha mostrado 
en Cristo Jesús nuestro Señor.”

Cuando tenía catorce años aguanté el abuso de una compañera de clases. Me encogía cuando salivaba sobre mí, clavaba los dedos en mi espalda en el autobús de regreso a casa o se refería a mí de manera ofensiva. Fue cuando comenzó a acosarme por teléfono que mis padres le impusieron una orden de restricción.
JESÚS nos enseñó a bendecir a quienes nos maldicen y a orar por quienes nos hacen daño: bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian.” (Lucas 6:28). Sé que JESÚS perdonó a quienes lo lastimaron. Sin embargo, no estaba segura de cómo perdonar a esta joven. Mis padres me alentaron a involucrarme en la vida de la iglesia. Me ofrecí como voluntaria en la guardería, donde aprendí a prestar menos atención a mi pena y más a las necesidades de los demás.
Mi corazón ya estaba listo para escuchar el consejo de una buena amiga que para experimentar una paz mental verdadera era necesario perdonar a aquella niña. Mi amiga me ayudó a descubrir el modo de hacerlo: pensar en aquella niña junto a JESÚS. Imaginé a JESÚS abrazándola y con esfuerzo dije: «La perdono».
Ahora, cuando pienso en élla, la imagino en los brazos de JESÚS. Entiendo que élla también necesita del amor de DIOS.
El SEÑOR nos acepta y nos ama, y ese amor transforma lo quebrado en algo nuevo y completo.
OREMOS: DIOS misericordioso, gracias por TU amor sin medida. Ayúdanos a perdonar a los demás y a mostrarles TU amor.
 En el nombre de CRISTO, amén.
Sra.Stephanie Brown (Kansas, EE.UU.)
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domingo, 24 de noviembre de 2019

INCLUSO LAS OLAS LO OBEDECEN

Buenas noticias para nosotros.
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Enio
Meditación Diaria
INCLUSO LAS OLAS LO OBEDECEN
DaySpring
**Leer Mateo 8:18,23-27 (NVI)

MATEO 8:26-27 “Él respondió: " Hombres de poca fe —les contestó—, ¿por qué tienen tanto miedo?
Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, 
y todo quedó completamente tranquilo.
Los discípulos no salían de su asombro, y decían:
«¿Qué clase de hombre es este, que hasta los vientos
y las olas le obedecen?»” (NVI)

Todos podemos cerrar los ojos e imaginar cómo es el océano. Es indomable, gigantesco y misterioso en todo lo que posee. La mayoría de nosotros podemos recordar el momento en que aprendimos sobre el poder de las olas del mar y de las corrientes submarinas, cuando fuimos derribados y arrastrados por una corriente que subestimamos mucho.
Esta imagen nos permite imaginarnos qué pasó realmente, en la historia bíblica de Mateo 8:18,23-27**. Aquí estamos, en una barca en medio del mar, con la tormenta a nuestro alrededor. A pesar de nuestra angustiosa preocupación, JESÚS está acostado, durmiendo. Lo despertamos e inmediatamente calma las olas. Nos tranquiliza.
JESÚS sabía que los discípulos necesitaban sentir y ver físicamente SU poder. A pesar de que SU fe había influído en los discípulos, SU autoridad no. Los discípulos confiaban en lo que podían ver, pero JESÚS les pedía que confiaran en lo que no podían ver.
JESÚS, el que puede silenciar el mar, también nos está cuidando. ¿Cómo no podemos tener esperanza? ¿Cómo podemos dejar que los golpes de la vida nos desanimen tan fácilmente? Creer en ÉL nunca se ha sido por la ausencia o desaparición de tormentas; se trata de la fe para subir a la barca con la esperanza que nos guiará hasta que lleguemos a casa.
Cuando nuestra vida se siente confusa o sentimos que DIOS está tomando una siesta en medio de nuestro huracán, que esta historia nos recuerde la verdad. No está preocupado porque ÉL tiene el control. Cuando el resto del mundo grita auxilio, socorro, o los que nos rodean no están seguros, nos refugiaremos en ÉL.
Buenas noticias para nosotros: el CAPITÁN de nuestro barco también es el CREADOR del barco y todo lo que lo rodea. Nuestra seguridad es SU máxima prioridad y nuestra paz SU principal preocupación. Así que recuerda que cuando llegue la tormenta, ÉL ya lo ha navegado mucho antes que tú.
OREMOS: Querido JESÚS, gracias por contarnos la vez que calmaste las olas y la tormenta. Recuerda a nuestro corazón que TÚ eres nuestro lugar seguro, la fuente de nuestra paz. Nuestros ojos están en TÍ. 
Eres poderoso en nuestra vida,
y confiamos en lo que estás haciendo.
En el nombre de JESÚS, amén
por: Cleere Cherry
**Leer Mateo 8:18,23-27 (NVI)
18 Cuando Jesús vio a la multitud que lo rodeaba, dio orden de pasar al otro lado del lago.

JESÚS CALMA LA TORMENTA

23 Luego subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. 24 De repente, se levantó en el lago una tormenta tan fuerte que las olas inundaban la barca. Pero Jesús estaba dormido. 25 Los discípulos fueron a despertarlo.
—¡Señor —gritaron—, sálvanos, que nos vamos a ahogar!
26 —Hombres de poca fe —les contestó—, ¿por qué tienen tanto miedo?
Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, y todo quedó completamente tranquilo.
27 Los discípulos no salían de su asombro, y decían: «¿Qué clase de hombre es este, que hasta los vientos y las olas le obedecen?»
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sábado, 23 de noviembre de 2019

NUNCA PIERDAS LA ESPERANZA

CRISTO frente a los desafíos que enfrentamos.
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Enio
Meditación Diaria
NUNCA PIERDAS LA ESPERANZA
Nuestro Pan Diario
**Leer Lucas 8:40-48

LUCAS 8:48 “Hija, tu fe te ha sanado —le dijo Jesús—.
Vete en paz.
Cuando a mi amiga le diagnosticaron cáncer, el médico le aconsejó que pusiera sus asuntos en orden. Me llamó llorando, preocupada por su esposo y sus hijos pequeños. Compartí su urgente pedido de oración con nuestros amigos en común.
Luego nos alegramos cuando un segundo médico la alentó a no perder la esperanza y le aseguró que su equipo haría todo lo posible para ayudarla. Aunque tuvo días más difíciles que otros, se centró en DIOS en vez de en las pocas probabilidades de mejorarse. Nunca se rindió.
Su fe perseverante me recuerda a la desesperada mujer en Lucas 8. Cansada, después de doce años de sufrimiento constante, decepciones y aislamiento, se acercó a JESÚS por detrás y sin perder la esperanza… creyendo que JESÚS podía hacer lo que otros no podían; sin importar cuán imposible pareciera su situación, tocó el borde de su manto. Luego de su acto de fe, se sanó inmediatamente (vv. 43-44).
Tal vez experimentemos dolores aparentemente interminables, situaciones desesperanzadoras, esperas insoportables; momentos cuando todo parece en contra.
Quizá no nos sanemos como esperamos, aunque sigamos confiando en CRISTO. Sea como sea, el SEÑOR nos invita a no perder la esperanza, a creer que ÉL puede obrar, que es confiable y que está siempre cerca. — Xochitl Dixon
OREMOS: SEÑOR, TÚ puedes hacer lo que otros no pueden. Mi esperanza está en TÍ. En el amor de JESUCRISTO, amén.
**Leer Lucas 8:40-48 (NVI)
40 Cuando Jesús regresó, la multitud se alegró de verlo, pues todos estaban esperándolo. 41 En esto llegó un hombre llamado Jairo, que era un jefe de la sinagoga. Arrojándose a los pies de Jesús, le suplicaba que fuera a su casa, 42 porque su única hija, de unos doce años, se estaba muriendo.
Jesús se puso en camino y las multitudes lo apretujaban. 43 Había entre la gente una mujer que hacía doce años que padecía de hemorragias, sin que nadie pudiera sanarla. 44 Ella se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, y al instante cesó su hemorragia.
45 —¿Quién me ha tocado? —preguntó Jesús.
Como todos negaban haberlo tocado, Pedro le dijo: —Maestro, son multitudes las que te aprietan y te oprimen.
46 —No, alguien me ha tocado —replicó Jesús—; yo sé que de mí ha salido poder.
47 La mujer, al ver que no podía pasar inadvertida, se acercó temblando y se arrojó a sus pies. En presencia de toda la gente, contó por qué lo había tocado y cómo había sido sanada al instante.
48 —Hija, tu fe te ha sanado —le dijo Jesús—. Vete en paz.
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viernes, 22 de noviembre de 2019

PALABRAS DE PAZ

Que las palabras que pronuncie estén colmadas de la gracia de DIOS.
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Enio
Meditación Diaria
PALABRAS DE PAZ
El Aposento Alto

COLOSENSES 4:2-6 “Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento y, al mismo tiempo, intercedan por nosotros a fin de que DIOS nos abra las puertas para proclamar la palabra, el misterio de Cristo por el cual estoy preso. Oren para que yo lo anuncie con claridad, como debo hacerlo. Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno.”

El empresario detrás de mí en la fila de la oficina de correos debía tomar un avión. Al escuchar a los que esperaban en línea comentar lo lento de la atención, dijo: «No es tan terrible, estoy seguro que llegaré a tiempo para tomar mi vuelo».
La conversación giró hacia el pobre servicio de las aerolíneas y los agentes de seguridad malhumorados de los aeropuertos. El hombre objetó: «Cada semana viajo por mi trabajo. Mis vuelos están casi siempre a tiempo y el personal de seguridad es bueno». Dicho esto, comenzó a contar anécdotas de sus viajes.
Cuando llegó mi turno, di un paso Al costado y lo invité a tomar mi lugar. «No es necesario» dijo. «Insisto» le respondí. Tras despachar su paquete, me entregó un obsequio — una jirafa de goma, de color rojo, con el logo de la compañía donde trabaja. Esta acción motivó que otra persona en línea me dijera: «Es un caballero».
En Colosenses 4:6 Pablo nos insta: «Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno».
Las palabras importan. Al redirigir la conversación, el empresario cambió los espíritus críticos en corazones agradecidos. La pequeña jirafa, que ubiqué en mi escritorio, me recuerda que he de elegir palabras de paz.
OREMOS: SEÑOR, gracias por enseñarnos que las palabras que infunden paz y los actos compasivos constituyen testimonios poderosos. Ayúdanos a reconocer las oportunidades de sembrar palabras de paz. En el amor de CRISTO, amén.
Sra. Sydney Avey (California, EE.UU.)
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jueves, 21 de noviembre de 2019

CARGAS PESADAS

Cuando dejo de controlar todo lo que ocurre, puedo ver cómo DIOS aliviana mi carga.
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Enio
Meditación Diaria
CARGAS PESADAS
El Aposento Alto

1 PEDRO 5:10 “Y, después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, DIOS mismo, el DIOS de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, 
firmes y estables.” (NVI)

A medida que atravesaba el doloroso proceso del fin de mi matrimonio y las dificultades de ser una madre soltera, me volví una experta en esconder mis emociones. Cuando estaba en público simulaba sentirme segura y alegre mientras en realidad padecía baja autoestima y me sentía deprimida y agotada.
Al principio pude expresar mis verdaderos sentimientos solo al orar, al dejar que mis palabras se mezclasen con lágrimas de rabia, ansiedad y exasperación.
Finalmente reconocí que no podía manejar sola la situación y puse mis cargas en las manos del SEÑOR. Lo hice compartiendo con mis amigos de la iglesia que vivían situaciones similares, asistiendo a una terapia semanal con un profesional cristiano y adoptando un estilo de vida más saludable mediante una alimentación sana y ejercicio físico.
DIOS, siempre fiel, siguió amándome, alentándome y caminando a mi lado en cada momento del día. Experimenté el descanso y la renovación que necesitaba desesperadamente.
Esconder nuestros sentimientos nos agota y no es de ayuda en tiempos de dificultades. Pero soltar y permitir que DIOS lleve nuestras cargas pesadas sí ayuda. DIOS nos ama.
Al leer la Biblia y dedicar tiempo a la oración podemos sentir su presencia, que nos fortalece y nos renueva.
OREMOS: DIOS, que tanto nos amas, que siempre podamos saber que estás cerca y dispuesto a llevar nuestras cargas.
En el nombre de CRISTO JESÚS, amén.
Sra. Jill Maisch (Maryland, EE.UU.)
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