martes, 5 de agosto de 2014

NO JUZGUÉIS

El Único Juez…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria 
NO JUZGUÉIS…
PROVERBIOS 25:7b-8 “Lo que atestigües con tus ojos no lo lleves de inmediato al tribunal, pues ¿qué harás si a fin de cuentas tu prójimo te pone en vergüenza?"
En muchas ocasiones acostumbramos sólo a observar y criticar todo de las demás personas sin primero revisarnos a nosotros mismos, tal como la historia siguiente:
Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer reparó a través de la ventana que una vecina colgaba sábanas en el tendedero y dijo: -“Quizás necesita un jabón nuevo... ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas!”.-. El marido miró y quedó callado. Élla continuó hablando: -“Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero!”-.
Y así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina tendía sus ropas al sol y el viento. Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas limpiecitas, y dijo al marido: -“¡Mira, élla aprendió a lavar la ropa! ¿Le enseñaría otra vecina?”  El marido le respondió: -“¡No, hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana!”-.
Y la vida es así. Todo depende de la limpieza de la ventana, a través de la cual observamos los hechos. Antes de criticar, quizás sería conveniente chequear si hemos limpiado el corazón para poder ver más claro. Entonces podremos ver claramente la limpieza del corazón de los demás.
Una de las cosas que nos hace muy humanos, y no necesariamente en el buen sentido de la palabra, es nuestra velocidad para emitir juicio. Ante una situación y muy a menudo cuando observamos el comportamiento de nuestro prójimo, analizamos los datos disponibles y con pasmosa velocidad llegamos a una conclusión, usualmente condenadora y la mayoría de las veces errónea. 
Desde el punto de vista de las probabilidades es muy posible que estemos en lo correcto pues el pecado es la norma y no la excepción, pero en un juicio no podemos basarnos en probabilidades sino en hechos y evidencias sólidas.
Usualmente no conocemos todos los detalles de un asunto pero eso no nos impide que lleguemos a una conclusión como si lo supiéramos todo al respecto.  Ese afán por emitir un juicio a pesar de no contar con todos los detalles es lo que nos mete en problemas muchas veces.  
En primer lugar porque estamos llegando a conclusiones erróneas por no tener toda la información del caso y segundo porque lo más probable es que comentemos nuestro juicio con otros y nos convirtamos en portadores de chismes e intrigas.
El Señor Jesús fue muy claro al respecto y a quienes caen es este error los llama hipócritas: »No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. »
¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame sacarte la astilla del ojo”, cuando ahí tienes una viga en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.
Infinidades de veces sólo nos detenemos a criticar y mal pensar de nuestros semejantes sin mirarnos y analizarnos a nosotros mismos. Debemos primero examinarnos interiormente para sacar conclusiones de los demás. En todo caso, debemos ayudarnos unos a otros a llevar las cargas.
Necesitamos apoyarnos los unos a los otros, consolarnos los unos a los otros, ayudarnos mutuamente y aconsejarnos los unos a los otros y así fortalecernos en medio de la adversidad, porque la adversidad no debilita al hombre sino que muestra lo que es.
Es en los momentos de debilidad, lucha, adversidad y falla que necesitamos al herman@, por que no decidirnos a estar dispuestos a soportar las cargas de los demás. Recordemos que el único juez es el Señor Jesús y a ÉL todos tendremos que dar cuenta de nuestras acciones u omisiones.
ORACIÓN: Señor perdóname porque muchas veces he juzgado al que me ha fallado y me he retirado de él/élla y no he querido llevar su carga, pero hoy encuentro que es necesario aprender a soportar las cargas de esas personas así como Tú has soportado mis cargas y mis fallas. Quiero extenderme hacia los demás con una nueva actitud y sé que en esto Tú me ayudarás y me sostendrás. En el nombre de Cristo. Amén


lunes, 4 de agosto de 2014

¿DÓNDE ESTÁ LA ESPERANZA?

Ayúdame a entender…
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Enio
Meditación Diaria  
R. Warren
LUCAS 12:31 Busquen ustedes el reino de DIOS, y todas estas cosas les serán añadidas.
Lo que DIOS quiere para tu vida es bueno, agradable y perfecto. Pero tienes que tener cambio de cosmovisión que transforma y renueva la mente. Jesús dijo “Busquen el reino de DIOS por encima de todo lo demás, y El les dará todo lo que necesiten”.  No puede haber dos número 1 en tu vida, uno tendrá que ser el número uno y el otro el número dos, DIOS dice que Él debe estar primero. Ponlo en primer lugar y ÉL se ocupará del resto.
Warren cuenta: "Hace varios años fui expositor en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Llevaron a dos mil personas de entre las más brillantes en el mundo, para discutir las condiciones mundiales con este tema: “Comprometidos a mejorar el estado del mundo”.
Solo hay un problema. Cuando quitas a DIOS de la estrategia, todo lo que te queda es político. Eso ha fallado por los últimos 100 años. No vas a resolver la situación mundial, hasta que primero trates las almas de las personas. No puedes legislar un cambio. No puedes forzar a las personas a cambiar. No puedes crear una ley que haga que la gente sea más amable.Cada uno debe cambiar su cosmovisión. Las personas necesitan de DIOS, y también necesitan conocer la verdad. Están construyendo sus casas sobre la arena, y cuando viene la crisis, lo pierden todo,
¿Dónde está la esperanza?, son como un grupo de personas quienes cruzan el desierto del Sahara durante semanas sin una gota de agua. Sus gargantas están secas y sus labios partidos, y están desmayando, “¿Habrá alguien que me dé un trago de agua viva?, ¿alguien me quiere mostrar cómo puedo encontrar sentido, significado y propósito para mi vida?, sé que soy exitoso y eso no significa nada“.
Nosotros tenemos lo que éllos necesitan. Tenemos el agua viva de DIOS que refresca, restaura, rejuvenece, revitaliza y cambia nuestras vidas. Tenemos el mensaje. Debemos saber qué creemos, porqué lo creemos, debemos compartirlo y experimentarlo. Eso cambiará el mundo.
ORACIÓN: “Padre Santo, gracias porque nos has dado la verdad sobre la cual podemos construir nuestras vidas. Queremos aprender Tu verdad. Quiero discernir lo que es falso, quiero alejarme de aquellos negativo que ofrece el mundo y acércame a Tu Palabra. Quiero ser parte de Tu plan perfecto para este mundo. Ayúdame a entender lo que creo y entonces ayúdame a vivir lo que creo. En el nombre de Jesús. Amén”.


domingo, 3 de agosto de 2014

DIOS PREMIA LA OBEDIENCIA

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Enio
Meditación Diaria
DIOS PREMIA LA OBEDIENCIA
Ministerios En Contacto
LUCAS 5.4-6 "Jesús le dijo a Simón:—Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar.— Simón le contestó:—Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes.— Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían."
Un simple pescador se convirtió en uno de los principales fundadores de la iglesia primitiva al ser obediente. Simón Pedro se comprometió a seguir a Jesucristo, y recibió muchas bendiciones como resultado.
Después de una noche infructuosa en el mar, Pedro estaba cansado y desanimado. Pero cuando el Señor Jesús le pidió prestada su barca, él estuvo de acuerdo. Y cuando el Carpintero le dijo al pescador que echara las redes para pescar, Pedro obedeció a pesar de su experimentado criterio. Su obediencia al Señor le produjo una ganancia inmensa, y mejor aún, vio a Jesús como lo que era: el Señor.
Así como sus redes se ensancharon con la desbordante pesca, la fe de Pedro también se hizo más grande desde ese día. Estaba tan seguro de la autoridad de Jesús, que renunció a las herramientas de su oficio y se convirtió en un “pescador de hombres” (vv. 10, 11). Y con el tiempo vinieron más recompensas: milagros en nombre de Cristo (Hechos 9.33-42).
La obediencia era el estilo de vida de Pedro; cuando el Señor le decía que hiciera algo, lo hacía inmediatamente. (Mateo 16.15-17). Sabía quién era Jesús, y ayudó a establecer la iglesia sobre el firme fundamento del mesiazgo de Cristo. Pedro predicó en Pentecostés (Hechos 2.14-36), llevó el cristianismo a los gentiles (Hechos 11.1-18), y escribió dos epístolas de la Biblia.
A veces, pensamos: ¿Cómo puede DIOS usar a alguien como yo? La vida del apóstol Pedro demuestra que el Señor prepara a quienes ÉL llama. Y cuando un creyente obedece fielmente, DIOS lo recompensa.
ORACIÓN: Gracias Señor por el nuevo día que me das, por las bendiciones recibidas hasta este momento. Gracias por el amor de mi familia. Señor, hoy me acerco a Ti para pedirte que fortalezcas más mi fe en Ti y todo lo que haga sea de Tu agrado. En el nombre de Cristo, amén.
Lucas 5 (DHH) - LA PESCA ABUNDANTE
 1 En una ocasión, estando Jesús a orillas del Lago de Genesaret, se sentía apretujado por la multitud que quería oír el mensaje de DIOS. Jesús vio dos barcas en la playa. Los pescadores habían bajado de ellas a lavar sus redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente. Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón:
—Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar.
Simón le contestó:
—Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes.
Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse. Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo:
—¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!
Es que Simón y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho. 10 También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús le dijo a Simón:
—No tengas miedo; desde ahora vas a pescar hombres.

11 Entonces llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y se fueron con Jesús.

sábado, 2 de agosto de 2014

ALIENTO DEL CIELO

Ante nuestros problemas…
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Enio

Meditación Diaria

ALIENTO DEL CIELO

SALMO 42:11  ”¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza la he puesto en DIOS, a quien todavía seguiré alabando.  ¡Él es mi DIOS y Salvador!”
Si tú lees bien el pasaje, fácilmente te darás cuenta que al inicio existe un diálogo interior en la vida de una persona que está desanimada y preocupada.
Esa persona, quizás sin tener cerca a algún amigo o consejero, no tiene más remedio que hablarse a sí mismo para motivarse.
Aquí aprendemos algo muy útil para practicar en este día, donde todo se ve gris y nublado. Tú te sientes rodeado como de una nube de desanimo y preocupación. Tú estás empezando el día, o la jornada de trabajo, o estás sólo en la casa sin contar con la ayuda de nadie. 
Tengo una buena noticia para darte: Si tú te aferras a DIOS, lo buscas y en oración conversas con ÉL, tú recibirás aliento del cielo aún para ordenarle a tu alma que deje de preocuparse y se renueve en alabanza y gratitud al Señor.
Cuando te lleguen los días oscuros, no te quedes callado sino levántate en fe y ordénale a tu ser interior que irrumpa en oración y alabanza porque tu esperanza y salvación vienen de nuestro DIOS. Practícalos y resultarás renovado, bendecido y edificado.
ORACIÓN: Señor, DIOS mío. Dame la gracia de ejercitarme en la búsqueda en la paz interior de mi alma. Ayúdame, Espíritu Santo, a cambiar mi desanimo y preocupación en alabanza y gratitud a DIOS. Gracias Señor por las muestras de Tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.


viernes, 1 de agosto de 2014

¿TENGO UN GRAN DIOS O UN GRAN PROBLEMA?

DIOS es la solución
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Enio
Meditación Diaria  
¿TENGO UN GRAN DIOS O UN GRAN PROBLEMA?
SALMOS 25:15 “Mis ojos están puestos siempre en el Señor, pues sólo El puede sacarme de la trampa.”
Ciertos animales fueron creados con la capacidad de librarse de sus depredadores mediante mecanismos de defensa que los hacen ver más grandes de lo que realmente son. Algunos peces logran inflar su cuerpo haciéndose más grande que lo que el depredador puede capturar con su boca. Algunos lagartos y ciertas serpientes extienden la piel alrededor de su cuello para simular que son más grandes o más agresivos y así espantar al atacante. Otros peces se agrupan en bancos o escuelas para simular que son un organismo más grande que el depredador.
Lo mismo ocurre con muchos de los problemas que nos toca enfrentar en esta vida. Los problemas que nos agobian usualmente son más pequeños de lo que parecen ser, pero como no podemos darnos cuenta a primera vista de esta realidad somos presa del temor. Antes los inconvenientes estamos acostumbrados a reaccionar en defensa propia y la preocupación forma parte del mecanismo que utilizamos para adaptarnos a una crisis. Al igual que estos animales que simulan ser mayores de lo que realmente son, los problemas se presentan ante nosotros como enormes e infranqueables.
Dice la palabra en Marcos 11:23-24 “De cierto os digo que cualquiera que diga a esa montaña: “Quítate y arrójate en el mar”, y no duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”  Las montañas vienen a ser los problemas y circunstancias de la vida que enfrentamos cada día.
El Señor Jesucristo nos manda a poner nuestras confianzas en ÉL y no en el problema, porque DIOS es más grande que nuestras situaciones. Lo que es imposible para el hombre es posible para el Señor. La solución, pues, para nosotros radica en no enfocarnos en el problema sino en Quién es capaz de sacarnos del problema. Como hijos de DIOS podemos acudir a nuestro Padre Celestial para pedirle Su protección y rescate y ÉL como buen Padre, nos escuchará y nos salvará de la trampa.
No perdamos nuestro tiempo y nuestras energías combatiendo los problemas con nuestro propio esfuerzo. Coloquemos la mirada en el sitio correcto, en el rostro de nuestro Salvador y Señor Jesucristo. Tan pronto nuestra mirada esté centrada en ÉL, los problemas pasarán a un segundo plano y dejarán de lucir tan fieros como antes lo hacían.
DIOS es la solución a cualquier clase de problema, es nuestro Creador, de tal manera que no puede haber nada que sea superior a ÉL. Con toda confianza llevemos nuestras dificultades y contratiempos “al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro." ¡Sólo a DIOS sea la gloria!
ORACIÓN: Mi Padre Amado, ¡cuántas veces mi confianza en Ti se ha visto afectada por circunstancias externas! Te ruego me perdones y me ayudes a enfocarme cada día más en lo que Tú me dices en Tu Palabra, a confiar plenamente en Ti aún en la más difícil de las situaciones. Aumenta mi fe, Señor, y ayúdame a obedecerte para que Tú muevas las circunstancias y soluciones de mis problemas. En el nombre de Jesús, amén.