martes, 23 de junio de 2020

Y… TODAVÍA ME DUELE LA TRAICIÓN

Hoy es el mejor día para perdonar.

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Bendiciones,

Enio

Meditación Diaria

Y… TODAVÍA ME DUELE LA TRAICIÓN

Liderazgo Creativo


MATEO 18: 21,22  “Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: --Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete?  Jesús le contestó: --No te digo hasta siete veces,
sino hasta setenta veces siete.”

“Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.”
Alguna vez te traicionaron, te jugaron sucio bien sea en el matrimonio, noviazgo o aún en el trabajo o ministerio.
¿Te está doliendo la herida? ¿Quieres perdonar y no puedes? ¿Estás tentado de empezar a pagar con la misma moneda? Lo más seguro es que llegues a pensar que fuíste un tonto o una tonta, y que éso no te lo vuelven a hacer nunca más.
Son muchas las historias que llegan a mi mail:
Ö          Amo a mi esposa pero me engañó o viceversa.
Ö       Tanto que ayudé a esta persona a ser lo que es y ahora cómo me paga, ni me agradece.
Ö       Era mi mejor amigo o amiga y ahora anda diciendo cosas que no son ciertas.
Ö          De quien menos esperaba una traición, no confío en nadie más.
Ö          Todo lo que hice por esta iglesia y ni siquiera una llamada, una visita.
Y la pregunta infaltable: ¿Qué hago? ¿Y si la/lo perdono y lo vuelve a hacer?
Tenemos tres opciones:
§     Nuestra primera opción es mantener la distancia, queremos sentirnos protegidos y asegurarnos que no volverá a lastimarnos. Es la natural.
§     Nuestra segunda opción es pagar los platos rotos con personas que no tienen nada que ver con el asunto. Empezamos a contaminar a otros. Es la carnal.
§     Nuestra tercera opción es perdonar y entregar esa herida a DIOS. ÉL es el único que puede sanar, restaurar y renovar nuestras convicciones y nuestra actitud de servicio y compromiso con los demás. Es la espiritual.
Espero que hayas escogido la tercera opción. Si hay alguien que puede entender la traición es JESÚS, en Lucas 23:34 dijo: “¡Padre, perdona a toda esta gente! ¡Ellos no saben lo que hacen!”, así que ÉL entiende tu dolor y está presto para sanarte y ayudarte en el proceso. Las heridas son oportunidades para crecer y madurar en la vida.
El perdonar no es una opción, es una orden divina para poder experimentar libertad en las relaciones y en la vida. Es un proceso que podría tomar un tiempo donde se busca reestablecer la confianza y para hacerlo se requiere compromiso de cambios y responsabilidad.
“Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, DIOS, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.” Mateo 6:14-15
No dejes que las heridas te limiten en tu potencial cercenen tus sueños. DIOS puede cambiar tu desierto 
en paraíso si estás dispuesto/a a perdonar, amar y 
servir sin esperar nada a cambio. DIOS va a usar tus heridas para bendición de otros. Hoy es el mejor día 
para perdonar y ser sanado de toda herida. 
Es tiempo de vivir la vida extraordinaria.
OREMOS: Gracias JESÚS por Tus grande enseñanzas. Gracias por las muestras de TU amor. Ayúdame a corregir mis errores y a perdonar.
En el amor de CRISTO, amén.
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lunes, 22 de junio de 2020

CÓMO RECONSTRUIR

Pedirle a DIOS su ayuda y guía
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
CÓMO RECONSTRUIR
Nuestro Pan Diario
**Leer Nehemías 2:11-18

NEHEMÍAS 2:18 “Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. 
Así esforzaron sus manos para bien.”

Era de noche cuando el líder salió cabalgando a inspeccionar la tarea que yacía por delante. Al recorrer la destrucción que lo rodeaba, vio que los muros habían sido derrumbados y las puertas, quemadas. En algunas zonas, los escombros dificultaban el paso de su caballo. Triste, el jinete volvió a su casa.
Cuando llegó el momento de informar del daño a los oficiales, dijo: «veis el mal en que estamos» (Nehemías 2:17). La ciudad estaba en ruinas y los muros de defensa eran inservibles. Pero luego, con sus palabras, potenció a los ciudadanos perturbados: «Entonces les declaré cómo la mano de mi DIOS había sido buena sobre mí»; y el pueblo respondió: «Levantémonos y edifiquemos» (v. 18).
Y lo hicieron.
Con fe en DIOS y un esfuerzo tremendo —a pesar de la oposición enemiga y de la enormidad de la tarea—, los habitantes de Jerusalén, bajo el liderazgo de Nehemías, reedificaron el muro en solo 52 días (6:15).
Al considerar tus circunstancias, ¿hay algo que parece difícil pero que sabes que DIOS quiere que hagas? ¿Dejar algún pecado, cortar una relación o hacer una tarea que parece complicada?
Pídele a DIOS que te guíe (2:4-5), analiza el problema (vv. 11-15) y reconoce la participación del SEÑOR (v. 18). Luego, comienza a reedificar.
¿Qué situaciones, como «muros destruidos»,
te están perturbando?
¿Cómo ayuda al proceso de reconstrucción pedirle a DIOS 
su ayuda y guía?
OREMOS: DIOS, no puedo resolver estos problemas solo. Necesito tu ayuda. En el amor de CRISTO, amén.
**Leer Nehemías 2:11-18
NEHEMÍAS ANIMA AL PUEBLO A REEDIFICAR LOS MUROS
11 Llegué, pues, a Jerusalén, y después de estar allí tres días, 12 me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, y no declaré a nadie lo que Dios había puesto en mi corazón que hiciera en Jerusalén. No tenía cabalgadura conmigo, sino la única en que yo cabalgaba. 13 Aquella misma noche salí por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados y sus puertas que habían sido consumidas por el fuego. 14 Pasé luego a la puerta de la Fuente y al estanque del Rey, pero no había lugar por donde pasará la cabalgadura en que iba. 15 Subí de noche por el torrente y observé el muro, di la vuelta y entré por la puerta del Valle, y regresé.
16 Los oficiales no sabían a dónde yo había ido ni qué había hecho. Todavía no lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra. 17 Les dije, pues:
—Vosotros veis la difícil situación en que estamos: Jerusalén está en ruinas y sus puertas consumidas por el fuego. Venid y reconstruyamos el muro de Jerusalén, para que ya no seamos objeto de deshonra.
18 Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena conmigo, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Ellos respondieron: —¡Levantémonos y edifiquemos! Así esforzaron sus manos para bien.
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domingo, 21 de junio de 2020

PADRE VIGILANTE

A todos nuestros amigos que son padres, les deseamos un ¡FELIZ DÍA DEL PADRE! en familia; que DIOS continúe llenando sus vidas de sabiduría para guiar y aconsejar a sus hijos con ejemplo y dedicación. Bendiciones y un fuerte abrazo.
Enio
Meditación Diaria
PADRE VIGILANTE

SALMOS 33:13-14 “El SEÑOR observa desde el cielo y ve a toda la humanidad; El contempla desde Su trono a todos los habitantes de la tierra”.

¡Qué mejor que una historia acerca de padres para el Día del Padre!
Un bombero de la ciudad de Saint Louis contó esta historia:
En una ocasión había ido a asistir en un incendio que estaba destruyendo una casa que tenía dos pisos. Todos habían salido de la casa, cuando el niño menor recordó que había olvidado algo. Sin que nadie le viera, logró regresar a su dormitorio en el segundo piso, pero cuando quiso salir nuevamente, ya no pudo. Cuando el padre vio a su hijo en la ventana del dormitorio, gritó: "¡Salta, hijo! Yo te atraparé".
El niño llorando gritó: "Papito, no te puedo ver".
"Lo sé, respondió el papá pero yo sí te puedo ver".
¿Recuerdan cuán importante era tener a nuestros padres cerca cuando éramos pequeños? A veces una sonrisa o un abrazo era todo lo que necesitábamos para estar bien. Ya todos hemos crecido, somos mayores, y probablemente en la mayoría de nosotros, el padre terrenal ya ha partido y no está a nuestro lado. Pero si tenemos a Alguien que vela por nosotros constantemente y ese es nuestro amado PADRE Celestial.
Aunque ya no somos niños, hay ocasiones en las que podemos sentirnos muy pequeños/as e indefensos/as. Allí es cuando la mano divina del SEÑOR interviene, ÉL la pone sobre nuestro hombro y nos ayuda a estar bien. ¡Por la fe en el SALVADOR crucificado y resucitado, sabemos que no estamos solos!
A pesar de que no podemos ver a nuestro PADRE Celestial, debe bastarnos con saber que ÉL si nos ve y está pronto para atraparnos en nuestras caídas.
DIOS está listo para recibirnos en SUS amantes brazos y darnos consuelo y paz. Podrán venir las adversidades pero el amor de DIOS nunca nos faltará. ¡Sólo a DIOS sea la gloria!
OREMOS: Querido PADRE, te agradezco y te alabo porque nunca estoy sólo/a. Aún en los tiempos más oscuros sé que TÚ estás a mi lado. Gracias por verme a través de TUS ojos de amor. Haz que pueda vivir una vida de gratitud hacia TÍ.  En el amor de JESÚS, amén.
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sábado, 20 de junio de 2020

A EXPENSAS DEL TRONCO

Cómo dar buenos frutos
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
A EXPENSAS DEL TRONCO
Reflexiones Cristianas

JUAN 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separando de mí
nada podéis hacer.”

En el sur de los Estados Unidos existe un tipo de vid que es parásita, sube por los troncos y se adhiere a árboles saludables y fuertes. Esta uva oscura del tamaño de una nuez se usa para hacer dulces y jaleas, y algunos sureños usan la cascara para hacer pastel de fruta. El fruto que produce este tipo de vid les ha servido a muchas familias pobres durante muchos años.
En años recientes, esta clase de vid se ha hecho más popular y este tipo de uva se puede comprar casi en todas partes en el sur del país.
A pesar de lo agradable variada y rica que es, esta clase de vid no puede existir por sí misma. Necesita el soporte de árboles bien firmes y arraigados a los cuales adherirse para sustentarse. Si esta vid se le separa del árbol que le sirve de sostén, se seca y deja de dar fruto.
Como esta vid, nosotros no podemos sobrevivir sin una total dependencia de DIOS. Sin ÉL no tenemos una verdadera guía o alimento, y no podemos dar fruto.
Sin embargo, podemos aprender a adherirnos al SEÑOR rindiendo nuestras vidas a ÉL. Podemos alimentarnos estudiando la Biblia, orando, adorando a DIOS, sirviéndole y obedeciéndole de todo corazón.
Como la vid, al adherirnos a nuestra Fuente podremos crecer saludablemente y dar mucho fruto bueno.
OREMOS: Gracias SEÑOR porque TÚ eres mi fuente de vida y dependo de TÍ. Gracias por las muestras de TU amor. Ayúdame a comprender TU Palabra y a ponerla en práctica. En el nombre de CRISTO, amén.
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viernes, 19 de junio de 2020

LA FE NACE AL OÍR EL MENSAJE

Estemos dispuestos para escuchar las promesas.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LA FE NACE AL OÍR EL MENSAJE

ROMANOS 10:17
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de DIOS.” (RV95)
Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene
de la palabra de CRISTO.” (DHH)

Los médicos afirman que aquellos que tienen problemas de audición también pueden tener problemas con la estabilidad. Cualquier problema originado en la zona de los oídos puede producir en las personas mareos que les hace hasta desestabilizarse, caer e incluso desmayarse.
En la vida espiritual sucede lo mismo. Si nuestro oír está defectuoso, perderemos la estabilidad y caeremos de nuestra condición espiritual.
La mejor manera de mantener sano nuestro oído espiritual es oyendo la Palabra de DIOS.
Cuántas veces durante el día oímos distintas voces que intentan impedir que oigamos la Palabra de DIOS. Esas palabras no sólo pueden ser las llamadas comúnmente malas palabras y/o palabras obscenas. Me refiero también a aquellas palabras negativas de calumnias, chismes, desaliento, etc., que vienen sobre nuestra mente para torturarnos y hacernos caer de nuestra estabilidad cristiana.
La Biblia enseña que la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la Palabra de DIOS.”
Propongámonos en este día hacer “oídos sordos” a toda palabra que no sea la del SEÑOR y a la vez a tener un oído bien dispuesto para escuchar las promesas vigentes y eternas de la Palabra de DIOS.
OREMOS: SEÑOR, cierra mis oídos a lo que no conviene que escuche. Sólo quiero escuchar TU voz y aferrarme a TU Palabra para que mi fe en este día crezca un poco más y pueda serte fiel. Por CRISTO JESÚS, amén.
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