domingo, 24 de noviembre de 2013

¿QUIERES ADQUIRIR LA VERDADERA SABIDURÍA?

¿Quieres ser sabio?
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
¿QUIERES ADQUIRIR LA VERDADERA SABIDURÍA?
PROVERBIOS 4:5-13 "Adquiere sabiduría y buen juicio; no eches mis palabras al olvido.
Ama a la sabiduría, no la abandones y élla te dará su protección.
Antes que cualquier otra cosa, adquiere sabiduría y buen juicio.
Ámala, y te enaltecerá; abrázala, y te honrará; ¡te obsequiará con la más bella guirnalda y te coronará con élla!»
10 Atiende a mis palabras, hijo mío, hazlas tuyas y aumentarán los años de tu vida.
11 Yo te llevaré por el camino de la sabiduría: te haré andar por el buen camino, 12 en el que no habrá estorbos a tu paso, en el que no tropezarás aún cuando corras.
13 Aférrate a la instrucción y no la descuides; ponla en práctica, pues es vida para tí."(DHH)
Con la aparición del Internet, en los últimos años millones de personas, a través de sus computadoras, tienen acceso a una extraordinaria cantidad de información relativa a todas las áreas y materias que existen en este mundo. Ahora bien, una gran cantidad de información puede aumentar nuestro conocimiento, pero no garantiza un aumento de nuestra sabiduría. Hace más de un siglo, el poeta inglés Lord Alfred Tennyson (1809-1892) se lamentaba diciendo: “El conocimiento crece, pero la sabiduría se rezaga”.
El pasaje de hoy destaca la importancia de la sabiduría. ¿Quién mejor que el rey Salomón para dar testimonio del extraordinario valor de la sabiduría? Cuando DIOS apareció ante él y le dijo: “Pídeme lo que quieras que yo te dé.” (2 Crónicas 1:7), Salomón respondió: “Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo...
El primer paso para adquirir sabiduría es acercarnos a DIOS con un corazón humilde y receptivo. Dice Proverbios 1:7: "El temor del Señor es el principio de la sabiduría." No se refiere a ese sentimiento de miedo que provoca el deseo de huir de algo, sino más bien se trata de un temor santo y reverente hacia DIOS y su Palabra. Es un profundo deseo de agradarle en todo y tratar de no ofenderle en nada. Entonces comenzamos a sentar las bases para que se lleve a cabo la obra de DIOS en nosotros cuyo fin es recibir pleno conocimiento de Él.
La Biblia nos enseña que existe una gran diferencia entre un simple conocimiento y la sabiduría. Puede incluso tratarse de conocimiento bíblico. Alguien puede conocer muy bien la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, y sin embargo no tener la sabiduría que proviene de DIOS para entender claramente el poderoso mensaje de Su Palabra.
Tenemos que llenar nuestra mente y nuestro corazón con la Palabra de DIOS. De esta manera el Espíritu Santo podrá usar esta Palabra para hablarnos en situaciones determinadas y revelarnos la voluntad de DIOS. Para éllo es necesario dedicar tiempo diariamente a la lectura de la Biblia. No de una manera rutinaria o apática, como si fuera una obligación, sino deseando de todo corazón recibir la revelación divina de esa poderosa Palabra.
Ruega al Señor que ponga en tu corazón un anhelo ferviente de conocerle más cada día, de amarle más, de obedecerle más. Deléitate en Su presencia, disfruta plenamente de la paz de su Santo Espíritu. Y pide a DIOS sabiduría, como dice el apóstol Santiago: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a DIOS, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5).
ORACIÓN: Padre Santo, te doy gracias por Tu Palabra que es viva y eficaz. Te ruego me des la sabiduría y el discernimiento espiritual para entender claramente Tu voluntad y actuar siempre conforme a los deseos de Tu corazón. En el nombre de Jesús, Amén.


sábado, 23 de noviembre de 2013

¿CONFÍAS TÚ EN EL FIEL AMOR DE DIOS?

"No temas…"
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
¿CONFÍAS TÚ EN EL FIEL AMOR DE DIOS?
ISAÍAS 41:10 ”No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu DIOS que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”
JOSUÉ 1:5 “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”
El día 7 de diciembre de 1988, un poderoso terremoto devastó el noroeste de Armenia, muriendo más de 25,000 personas. En un pequeño pueblo de la región, inmediatamente después del terremoto, un hombre corrió hasta la escuela de su hijo, y allí se encontró que la escuela había sido totalmente aplastada por el sismo y no había la más mínima señal de vida. A pesar de estar profundamente afectado por la terrible situación, aquel hombre decidió no darse por vencido aceptando la aparente realidad. El solía decirle a su hijo: “No importa lo que pase, yo siempre estaré a tu lado cuando me necesites.”
Motivado por esta promesa, este hombre comenzó a remover escombros del área en la cual estaba el aula de su hijo. Mientras los demás padres, en medio de su desesperación, no hacían más que lamentarse de la terrible tragedia, pensando que no había esperanza de encontrar a nadie con vida, este amante padre continuó excavando entre las ruinas de la escuela. Algunos le decían que desistiera y se fuera para la casa, pues no era posible que alguien estuviera con vida. El padre simplemente respondía: “Yo prometí a mi hijo que estaría con él cada vez que me necesitara. Tengo que seguir cavando.” Así continuó él solo valientemente. Nadie se brindó para ayudarlo.
Con mucha persistencia y una resistencia más allá de sus límites normales, aquel fiel y amoroso padre continuó sacando la basura y echándola a un lado... por 8 horas... 12 horas... 24 horas... 36 horas… De pronto, mientras movía un pesado pedazo de escombro, oyó voces. “¡¡Armando!!”, él gritó. La voz de un niño respondió: “¡¡Papá!! Soy yo, Armando. ¡Yo sabía que tú vendrías!”
Minutos después, el padre ayudaba a salir de un hueco a su hijo y a otros 13 hambrientos, sedientos y asustados niños. Cuando el edificio se derrumbó, los niños, milagrosamente habían quedado protegidos por una especie de “techo” que se formó sobre ellos con parte de los escombros. Armando no se cansaba de repetir a todos: “Yo les dije a los otros niños que no se preocuparan, que mi papá me vendría a salvar, y que también los salvaría a ellos. Él me prometió que siempre estaría conmigo para ayudarme.”
¿Puedes tú declarar con esta misma seguridad que tu Padre Celestial estará siempre contigo para ayudarte? ¿Estás en estos momentos en una situación tan difícil que te parece que tienes una tonelada de escombros encima de tí?
No te preocupes, no existe una situación que sea difícil para DIOS. Simplemente clama al Señor con fe, y Él te rescatará. DIOS ha prometido que no abandonará jamás a sus hijos, es decir a aquellos que han aceptado el sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario.
ORACIÓN: Amante Padre Celestial, gracias por Tus promesas de que siempre estarás conmigo. Por fe yo declaro que no temeré y confiadamente esperaré a que Tú me rescates de mi prueba y me des la victoria. En el nombre de Jesús, Amén.


viernes, 22 de noviembre de 2013

¿SABÍAS QUE ERES ESPECIAL?

Vive y actúa…
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
¿SABÍAS QUE ERES ESPECIAL?
SALMO 17:8 “Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas”
El conocido autor cristiano C. S. Lewis escribió: “No hay gente corriente. Tú nunca has hablado con un simple mortal.”
Es cierto, cada ser humano es una creación especial de DIOS. Él te creó a su imagen y semejanza. Él te hizo para que pudieras disfrutar de su creación, pudieras amar, reír, y conocerle a Él personalmente.
¡Ciertamente tú eres especial! Créelo o no, nadie en todo el mundo es exactamente como tú. Tu apariencia física, tu voz, tu personalidad, tu inteligencia, tus gustos, todo esto hace de tí un ser único. Hasta tus huellas digitales te diferencian de cualquier otro ser humano nacido en el presente o en el pasado o en el futuro. Y, ¿qué decir del ADN? Ésta es una molécula que contiene la información genética que determina las características hereditarias de los seres vivientes. Muchos consideran su descubrimiento “el acontecimiento biológico más importante de los últimos cien años.”
¿Acaso más de trescientos años antes del nacimiento de Jesucristo, el salmista se estaba refiriendo a este fenómeno cuando escribió el Salmo 139? Dice el versículo 13: “Porque Tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.” Y el v.16: “Mi embrión vieron Tus ojos, y en Tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de éllas.”
¡Qué maravilla que desde el vientre de tu madre todas tus características habían sido determinadas! ¡Y DIOS estaba consciente de todo! No eres el producto casual de alguna línea de ensamblaje en una factoría cósmica. En verdad eres un ser excepcional, creado por la gracia de DIOS.
La Biblia revela que DIOS tiene un profundo interés en tí como persona. Él te conoció desde antes de tu nacimiento. Y desde entonces, Él tiene planes específicos para tí, planes concebidos en amor para tu bienestar y tu prosperidad.
A medida que profundizamos en el conocimiento de DIOS y en Su interés por nuestra felicidad, realmente comenzamos a entender lo terrible que es el pecado. El Señor nos ama entrañablemente, sin embargo con mucha frecuencia caminamos en nuestros propios caminos, y le volvemos la espalda a nuestro Padre celestial.
Entonces Sus planes para nuestras vidas son bloqueados y dejamos de recibir Sus bendiciones. Pero aún en estas circunstancias, somos especiales para DIOS, y Él continúa amándonos de la misma manera. Él nos sigue mirando como Su preciosa creación que somos, a pesar de habernos alejado de Su presencia.
DIOS no es un insensible e indiferente soberano de los cielos. Él comparte nuestras tristezas, se preocupa por nosotros y nos considera suficientemente importantes para darnos Su amor. De hecho, nos ama tanto que dio a su único hijo para que muriera por nuestros pecados.
La Biblia dice: “En esto se mostró el amor de DIOS para con nosotros, en que DIOS envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a DIOS, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.” (1 Juan 4:9-10).  
Como tú y yo somos especiales para DIOS, Él quiere perdonarnos y que nos acerquemos a Él para darnos una vida llena de paz y felicidad. Cuando confiamos en Jesucristo como nuestro Salvador, la Biblia dice que nos convertimos en “hechura suya, creados en Cristo Jesús.” (Efesios 2:10).
¿Puede haber algo más especial? Vive y actúa cada día de tu vida con el deseo de agradar a Aquel para el cual tienes tanto valor.
ORACIÓN: Gracias, Padre celestial, por haberme hecho una criatura especial por tu infinito amor y misericordia. Por favor, perdona mis pecados y ayúdame a acercarme cada vez más a Tí, para poder disfrutar plenamente de los planes que Tú tienes para mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.


jueves, 21 de noviembre de 2013

LA DECISIÓN ESTÁ EN TUS MANOS

De ti depende…
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria 
LA DECISIÓN ESTÁ EN TUS MANOS
ROMANOS 10:9-10 “"Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación. 10 Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se reconoce a Jesucristo para alcanzar la salvación."
Llovía a torrentes en la carretera que va entre las ciudades de Santa Ana y Riverside, en California. La señora Connie McCormick guiaba su automóvil, tratando con mucha dificultad de ver el camino. Había mucho tráfico y el pavimento estaba resbaloso debido a la lluvia. De pronto Connie perdió el control del volante, y el vehículo saltó del camino y cayó en una zanja llena de agua. La mujer quedó aprisionada en su asiento. Si no recibía auxilio de inmediato, corría peligro de ahogarse.
El señor Edwin Duke, que vio todo el accidente, corrió a donde estaba el auto volcado y trató de abrir las puertas, pero estaban trancadas. Utilizando una palanca, finalmente pudo abrir el baúl del vehículo, quitó el asiento trasero y por allí pudo rescatar sana y salva a la señora McCormick; pero en el esfuerzo de salvarla, el señor Duke se lastimó gravemente la columna vertebral y lo tuvieron que internar en un hospital. Como perdió mucho tiempo de trabajo y le costó muchos miles de dólares en médicos y hospitales, el señor Duke demandó a la señora McCormick por daños y perjuicios en la suma de veinticinco mil dólares. Primero la salvó arriesgando su propia vida, y luego le entabló una demanda.
Hace unos dos mil años, Cristo nos vio a nosotros también en peligro de muerte. Volcados a un lado del camino de la vida, estábamos ahogándonos en medio de nuestras miserias, sufriendo presos de nuestros problemas sin solución. Y dejó Su trono en el cielo para venir a este mundo con el fin de dar Su vida en pago por nuestros pecados y ofrecernos una vida mucho mejor.
No se trata de juzgar la acción del señor Duke, pues desconocemos muchos elementos relativos a la historia. Fue sin duda el suyo un acto de heroísmo, en el cual él arriesgó su vida con el fin de rescatar a la señora McCormick. Después, debido a que su condición física resultó muy afectada como consecuencia de sus esfuerzos, él le puso una demanda a la señora para poder pagar los gastos de hospital y demás.
Ahora bien, nuestro Señor Jesucristo estaba totalmente consciente de todo lo que iba a sufrir al venir a la tierra, las torturas y las humillaciones que tendría que soportar, y finalmente la horrible muerte en la cruz para salvarnos de la condenación y darnos la vida eterna.
Él no espera ningún pago de parte de nosotros. No nos lleva a juicio por muy malagradecidos que seamos; todo lo contrario, la Biblia dice que Jesucristo es nuestro abogado (1 Juan 2:1), y está listo para defendernos e interceder por nosotros. No nos cobra nada, no nos exige nada. Sólo espera que le abramos nuestro corazón, que confiemos en El y que aceptemos Su infinito amor. Entonces comenzaremos a vivir la vida en abundancia que El vino a traernos. 
La decisión está en tus manos, es decir en tu corazón, es decir en tus labios, pues “«La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón.» La Biblia dice que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que DIOS lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.
No tardes más, arrodíllate, y confiesa tus pecados delante del Señor, y pídele que te perdone, y abre tu corazón para recibir el regalo de la vida eterna. Y ¡Sólo a DIOS sea la gloria!
ORACIÓN: DIOS de amor y misericordia, confieso ante Tí todos mis pecados y te pido que me perdones. Te doy gracias por haber enviado a Tu Hijo a morir en mi lugar, y así darme entrada al cielo. En este momento, yo abro mi corazón y recibo a Jesucristo como mi Salvador y mi Señor. En su bendito nombre, Amén.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

CULTIVA LA PACIENCIA...

Cultiva la paciencia.
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
MANGOS MADUROS
ECLESIASTÉS 3:1 «Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo»
Una tarde Nina estaba saboreando unos jugosos mangos con su amiga Katty en la cocina cuando comenzaron a hablar acerca de cómo algunos mangos sabían más dulces que otros.
-« ¡Un mango puede verse delicioso por fuera pero tiene un sabor ácido!»-, le comento a su amiga.
Kathy, quien tiene un árbol de mangos en su jardín, y basándose en su experiencia de primera mano, le dijo: -«Si cortamos el mango antes de que esté maduro, sabrá ácido. Si ha estado en el suelo por algún tiempo, se pudre y no se puede comer. A mí me encanta comer los mangos que acaban de caerse del árbol. ¡Son los mejores!»-
-«Entonces, se trata del tiempo, ¿no es cierto?»-, respondió Nina.
Muchas cosas en la vida son así. El tiempo correcto es esencial. Podemos hacer lo correcto en el momento equivocado ¡y se vuelve en algo incorrecto!  
Sin embargo, vivimos en una sociedad instantánea donde esperar es difícil. Puede que nuestras oraciones suenen algo así, «Señor, dame paciencia, ¡y la quiero ahora!»
Salomón, el autor del libro de sabiduría llamado Eclesiastés, declaró que «Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo». A menudo, nuestro tiempo difiere del tiempo de DIOS.
Enfrentamos mucha confusión, dolor, y decepción cuando nuestras expectativas no son satisfechas según el programa que nosotros nos hemos fijado y la manera en que queremos hacer las cosas.
Pero DIOS nunca llega ni demasiado temprano ni demasiado tarde. ÉL siempre está a tiempo. «ÉL ha hecho todo apropiado a su tiempo» (Eclesiastés 3:11).
Tal vez has estado orando por algo por mucho tiempo, pero el Señor parece estar en silencio. Recuerda, Su tiempo es perfecto en todo. Al confiar en DIOS desarrollarás paciencia al esperar el tiempo que ÉL ha seleccionado.

ORACIÓN: Padre Celestial, ayúdame a cultivar la paciencia y que se haga Tu voluntad. Gracias por las muestras de Tu amor. En el nombre de Cristo Jesús, amén.