domingo, 5 de marzo de 2017

EL VALOR DE LA PALABRA DE DIOS

Las Sagradas Escrituras.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
EL VALOR DE LA PALABRA DE DIOS
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2ª TIMOTEO 3:14-17 “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
         El Antiguo Testamento nos da a conocer la naturaleza, la voluntad y el poder de DIOS; sienta las bases para que podamos comprender la santidad del Señor, y revela la urgente necesidad que tiene la humanidad de un Salvador.
         El Nuevo Testamento declara que Jesús se convirtió, por Su sacrificio, en nuestro “puente” al Padre (Juan 14:6). Sus escritos explican por qué debemos tener fe en Cristo para salvación, cómo vivir como hijos de DIOS, y qué podemos esperar en esta vida y después de la muerte.
         Efesios 6:13-17 compara a la Palabra de DIOS con una armadura, y por una buena razón: en la batalla de la vida, tenemos un enemigo real que quiere destruirnos. Pero el poder de DIOS es más grande (1a Juan 4:4), y el “vestirse” para la guerra prepara, cada día, a los hijos del Señor para las tentaciones, las mentiras y las decisiones que enfrentarán.
         La Palabra debe emocionarnos, porque es la única esperanza para la humanidad, y la sóla enseñanza que conduce a la victoria, tanto en la vida como después de la muerte.
         La Biblia advirtió que muchas personas rechazarían la verdad, y un vistazo a nuestra sociedad demuestra que es así.
         No caigas en la misma trampa. Medita cada día en las Sagradas Escrituras, y pídele a DIOS que te hable. La vida sin la verdad de ÉL está destinada al fracaso.

ORACIÓN: Gracias Padre Celestial porque a través de la Palabra te podemos conocer, comprender y amarte. Que Tu Espíritu me ayude a que diariamente pueda leerla, estudiarla, escudriñarla (analizarla), y aprender más de Ti. En el nombre de Cristo, amén.

sábado, 4 de marzo de 2017

LA SENDA DE LA BONDAD DE DIOS

¿Estoy en la senda que el SEÑOR ha elegido para mí?
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LA SENDA DE LA BONDAD DE DIOS
SALMO 25:4-5 “Muéstrame, Jehová, Tus caminos; enséñame Tus sendas. Encamíname en Tu verdad y enséñame, porque Tú eres DIOS de mi salvación; en Tí he esperado todo el día”
         A pesar de que el SEÑOR derrama Su bondad sobre todas las personas, la capacidad de percibirla y disfrutarla está limitada por la negativa a adorarle como DIOS.
         Para experimentar la plenitud de Su bondad, debemos honrarlo eligiendo el camino de la sumisión y la obediencia a ÉL. El SEÑOR jamás negará el bien a los que andan en integridad con ÉL.
         Con amor y sabiduría, el Padre ha creado específicamente una senda para cada uno de Sus hijos. Porque no hay dos personas iguales, cada senda se verá diferente. Lo que puede ser mejor para una persona, puede no ser bueno para otra.
         La comparación de los caminos de DIOS en vidas diferentes solo conducirá al desaliento y a hacer juicios equivocados. No tenemos ni la sabiduría ni la perspectiva para entender por qué el SEÑOR conduce a algunas personas por sendas de dolor y adversidades, pero podemos saber que ÉL siempre es bueno.
         Cada paso en la senda de DIOS representa una decisión deliberada de seguirlo. Por mirar a nuestro alrededor en vez de fijar nuestra mirada en Jesús, podemos pensar que nos estamos perdiendo de algunas experiencias o cosas realmente buenas.
         Si dejamos la senda del SEÑOR para seguir un camino que se ve mejor, perderemos Sus buenas bendiciones y descubriremos, como Adán y Eva, que cualquier otro camino nos lleva a la perdición.
         Toma tiempo para preguntarte regularmente: ¿Estoy en la senda que el SEÑOR ha elegido para mí, o he tomado un desvío para seguir otra dirección que parece buena? 
         Hacernos nuestro propio camino y hacer caso omiso de la bondad y la abundancia de Su senda es una locura. Sólo DIOS conoce el camino que debemos tomar.

ORACIÓN: Ayúdame Señor a andar en la senda que me tienes separada y que todo lo que haga sea de tu agrado. En el nombre de Cristo, amén.

viernes, 3 de marzo de 2017

LAS VISITAS SORPRESIVAS DE DIOS

Una Visita inesperada…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LAS VISITAS SORPRESIVAS DE DIOS
ÉXODO 3:4-5 “Cuando Jehová vio que él iba a mirar,
lo llamó de en medio de la zarza: —¡Moisés, Moisés!
—Aquí estoy —respondió él.
Dios le dijo: —No te acerques; quita el calzado de tus pies,
porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.  “
         Como cristianos, creemos que el Espíritu Santo dirige nuestros pensamientos mediante la oración y la Biblia. Pero, a veces, ÉL decide intervenir más directamente en la vida de una persona, como sucedió conmigo en aquel día.
         DIOS nos ha visitado desde el comienzo, cuando caminaba con Adán y Eva en el huerto (Génesis 3:8), y la manera como se revela es diferente en cada caso.
         Moisés vio una zarza ardiente (Éxodo 3:2), mientras que Samuel escuchó una voz en la noche (1a Samuel 3:1-14). Pero cada una de esas visitas fue un encuentro divino.
         Cuando el Señor visita a alguien, lo hace con un propósito. Josué recibió instrucciones específicas y poco comunes para tomar Jericó (Josué 5:13-6:5). Saulo de Tarso fue llamado al ministerio (Hechos 9). Y otros fueron advertidos del peligro mediante sueños (Mateo 2:12,13).
         Las visitas personales de DIOS son excepcionales e inesperadas. No podemos orar ni ayudar para hacerlo venir. ÉL simplemente visita al creyente cuando decide hacerlo. Te digo ésto para que estés preparado, con un corazón abierto y un espíritu dispuesto si ÉL decide visitarte.
ORACIÓN: Señor. Ayúdame a estar preparado, con mi corazón abierto y un espíritu dispuesto, para cuando decidas visitarme.
Te lo pido en el nombre de Cristo, amén.

Llamamiento de Moisés

Apacentando Moisés las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Allí se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía. Entonces Moisés se dijo: «Iré ahora para contemplar esta gran visión, por qué causa la zarza no se quema.»
Cuando Jehová vio que él iba a mirar, lo llamó de en medio de la zarza: —¡Moisés, Moisés!
—Aquí estoy —respondió él.
Dios le dijo: —No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.  Y añadió: —Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.


jueves, 2 de marzo de 2017

EL EQUILIBRISTA

Nuestra total confianza…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
EL EQUILIBRISTA
MATEO 14:29-31 “Ven”,- dijo Jesús.  Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse.  Entonces gritó: -“¡Señor, sálvame!”-.
En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: -“Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”-
  El gran equilibrista había tendido una cuerda desde un borde al otro de un acantilado. Él se aprestaba a hacer su demostración y la multitud, situada abajo, esperaba ansiosa. 
-“¿Creen que puedo cruzar al otro lado caminando por la cuerda?”-, preguntó el artista. –“¡Si!”-, contestó la multitud.  Y allá fue el hombre llegando a la orilla opuesta en medio de los aplausos y el bullicio.
-“¿Creen que puedo cruzar al otro lado llevando una silla?”-.  –“¡Si!”- Se escuchó nuevamente. 
-“Ahora: ¿Creen que puedo cruzar llevando una persona en la silla?”- preguntó. –“¡Si!”-, nuevamente fue la respuesta.  Entonces el artista hizo una invitación: -“¿Quién es el voluntario para subir a la silla?”-.  Se hizo un silencio total.  Todos se estremecieron. Todos temieron. Todos creían, siempre y cuando no estuviera en juego su seguridad personal.  En realidad no creían; no confiaban en él.
         Una invitación parecida le hizo Jesús a Pedro.  Jesús lo invitó a venir a ÉL caminando sobre las aguas.  Pedro con su carácter impulsivo, acepta.  Sin embargo a poco de comenzar a caminar sintió la fuerza del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse.
         –“Hombre de poca fe”-, le dijo Jesús –“¿Por qué dudaste?”-.  Jesús en Su invitación estaba desafiando a Pedro a confiar plenamente en ÉL, lo estaba desafiando a que deposite su vida en las manos de ÉL.  Si bien Pedro aceptó, vemos cómo el miedo, su falta de confianza, su débil fe, hizo que comenzara a hundirse.
         En nuestro día a día, hay cosas que nos provocan miedo: perder el trabajo, la falta de dinero, el futuro, las enfermedades, los robos, la muerte, etc., etc.  Existen muchas cosas que nos desestabilizan y a veces hasta nos hacen dudar de la protección de DIOS dejándonos más miedosos todavía.  
         ¿Cuáles son tus miedos? ¿Qué cosas te hacen dudar de la protección de DIOS?  Jesús no va a desampararte en medio de tus dificultades, jamás Te dejará sólo porque siempre acude al llamado de Sus seguidores. ¿Tienes motivos para hacerlo?  ¡DIOS te ama!  Acepta la invitación que ÉL te hace; pon tu vida con toda confianza en Sus manos porque ÉL no te dejará caer.
ORACIÓN: Padre Celestial,  ayúdame a enfrentar mis miedos
y los momentos difíciles de la vida con la certeza de que siempre, siempre, tendré Tu compañía.  Fortalece mi confianza en Ti
y dame Tu sabiduría.  En Cristo Jesús, amén.



miércoles, 1 de marzo de 2017

LOS DOS BALDES

Conocer y practicar…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LOS DOS BALDES
Reflexiones - Renuevo de Plenitud
JUAN 4:10  “Respondió Jesús y le dijo:
-Si conocieras el don de DIOS, y quién es el que te dice:
‘Dame de beber’, tú le pedirías, y él te daría agua viva.”
En una aldea lejana y montaña adentro, vivía una familia de campesinos cuya labor de la tierra era muy pesada ya que el agua para regar sus sembradíos se encontraba un poco lejos de su rancho. 
Cada día el granjero caminaba cerca de media hora a un pozo cercano donde el extraía el agua.  Dos baldes eran su compañía inmediata para traer agua a sus sembradíos.  Uno de los baldes era optimista, el otro era negativo y pesimista. 
Un día los dos baldes platicaban acerca de su existencia y uno de ellos dijo: -"No hay vida tan desilusionante como la mía”-, dijo el balde vacío mientras se aproximaba al pozo: -"Siempre me alejo lleno, pero regreso a este pozo vació"-.
El otro balde le respondió: -"Nunca ha habido una vida tan feliz como la mía"-, dijo el balde lleno cuando se alejaba del pozo; -"Siempre vengo al pozo vacío, pero me voy de él lleno".
         No es lo que nos rodea, sino lo que llevamos dentro, en nuestro corazón, lo que determina cómo enfrentamos la vida.  Por éso es que tener al Señor Jesús en nosotros, conocerlo y comprenderlo, y vivir en los principios de la Palabra de DIOS (leyéndola y practicándola), va a cambiar totalmente nuestra perspectiva. 
         Mira todo lo que ÉL llena de dentro ti, aunque te vacíes para dar de beber a otro, siempre podrás regresar al pozo para volverte a llenar.
ORACIÓN: Oh, DIOS.  Te agradezco por las ricas bendiciones
que Tú nos das diariamente.  Te pido Señor que cambies
mi forma de encarar la vida cotidiana para ser una fuente de optimismo y ayuda para otros.  Quita de mí esas actitudes negativas hacia otras personas y ayúdame a conocerte, a comprenderte y a agradarte de corazón.  Por Cristo Jesús.  Amén.