miércoles, 20 de abril de 2016

MÍA NO ES LA VENGANZA


No paguéis a nadie mal por mal.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria  
MÍA NO ES LA VENGANZA
Our Daily Bread
ROMANOS 12:17-20 "17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.» 20 Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber, pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza."
Cuando vivíamos en el sur de California, mi hijo adolescente estaba montando su bicicleta cuando fue obligado a salirse del camino por un automóvil lleno de lo que él imaginó eran miembros de una pandilla. Afortunadamente no sufrió daño alguno. Pero cuando llegó a casa y me contó de su encuentro cercano con la violencia, me enfurecí de inmediato. A pesar del esfuerzo de mi esposa por apaciguarme, tomé un bate de béisbol, le dije a Greg que sentara en el asiento del pasajero de nuestro auto (para que pudiera identificar el vehículo de los matones), y yo de un brinco me metí en el asiento del conductor y salí a toda velocidad para llevar a cabo mi venganza personalmente.  Un hombre de 50 años con un bate salía para darle un porrazo a cuatro «miembros de una pandilla» armados con sabe DIOS qué. ¡Qué insensatez! Gracias a DIOS, ÉL evitó que encontráramos a los infractores. Los recuerdos de este incidente me ayudan a identificarme con la ira de David registrada en 1a Samuel 25.
Es sumamente fácil para nosotros molestarnos ante la injusticia, o incluso ante lo que percibimos como injusticia. Pero DIOS no quiere que tomemos el asunto de la retribución en nuestras manos. Pablo lo confirmó: Queridos hermanos, no busquen la venganza, sino dejen que DIOS se encargue de castigar a los malvados. Pues en la Biblia DIOS dice: «A mí me toca vengarme. Yo le daré a cada cual su merecido.» Y también dice: «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Así harás que le arda la cara de vergüenza.» (Romanos 12:20)
Aquí es donde nuestra fe se encuentra con una prueba de gran envergadura. ¿Estamos dispuestos y somos lo suficientemente pacientes como para permitir que la justicia pura de DIOS tenga prioridad sobre nuestro propio juicio apresurado y cargado de emociones? De hecho, ¿estamos dispuestos, no sólo a evitar tomar venganza, sino también a buscar maneras de ser amables con los que nos hacen daño?  Ésa es una orden elevada. Pero es una orden de DIOS. Cuando David finalmente permitió que el buen sentido controlara sus pensamientos hizo lo correcto. Y DIOS se hizo cargo de la injusticia a Su tiempo y manera. Tenemos que creer que ÉL también lo hará por nosotros.
ORACIÓN: Señor mi DIOS. Qué difícil me es calmar mi ira e indignación ante una injusticia que sufro en carne propia, o lo sufre un ser de mis seres queridos. Pero Tú me pides que deje todo en Tus manos, que Tú vas a hacer justicia de acuerdo a Tú voluntad . Ayúdame Señor para que así sea. Te lo pido en nombre de nuestro Señor Jesucristo, amén.

martes, 19 de abril de 2016

¿CIÁL ES LA CLAVE DEL ÉXITO?


Las bendiciones del Señor
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Enio 
Meditación Diaria
¿CUÁL ES LA CLAVE DEL ÉXITO?
Reflexiones Cristianas
SALMOS 128: 2 “Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien.”
¿Cuál es la clave del éxito? ¿Qué distingue a las personas que triunfan de aquellas que fracasan? ¿Es posible alcanzar el éxito y mantenerlo?  
Un sin número de respuestas posibles se agolpan frente a nosotros intentando señalarnos el camino seguro hacia la victoria personal.
Cristian Franco nos relata: -“Recuerdo la ocasión en que ingresé a mi primer trabajo. Tenía 14 años y estaba concluyendo el segundo año de la escuela secundaria, cuando de un día para el otro mi tío me propuso trabajar con él durante el verano.  ¡Todo un desafío para un adolescente acostumbrado a ver televisión, practicar básket y asistir a clases! Sin embargo, acepté el reto y me lancé a la 'aventura”-…
Los primeros días fueron facilísimos: todos me sonreían, los jefes me tenían paciencia y mal que bien sobrellevaba el horario matutino de entrada.  Pero al pasar los días, la 'comodidad' se vistió de 'normalidad' y el asunto se tiñó de 'sangre, sudor y lágrimas'. 
¡Llegué a trabajar durante casi un mes desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche!  ¡Quince horas diarias!  Llegaba a mi casa, cenaba y caía desplomado sobre la cama, sólo para levantarme cinco horas después ¡y seguir con la rutina!  ¡Nada de televisión! ¡Nada de paseos! ¡Nada de nada!. ¡Sólo trabajar, trabajar, y trabajar!
Pero algo "misterioso" sucedía cada dos semanas.  Algo que me hacía "olvidar" el sacrificio y la abnegación de cada día: ¡finalmente cobraba mi salario!  ¡Sí!  ¡Por primera vez en mi vida podía disfrutar mi propio dinero, obtenido con mi propio trabajo!  Por primera vez entendí, de manera muy práctica, el tremendo valor que tiene el esfuerzo personal con miras a la recompensa que implica lograr el éxito.
San Pablo escribió: -"Ustedes saben que, en una carrera, no todos ganan el premio sino uno sólo.  Los que se preparan para competir en un deporte, dejan de hacer todo lo que pueda perjudicarles. ¡Y lo hacen para ganarse un premio que no dura mucho!  Nosotros, en cambio, lo hacemos para recibir un premio que dura para siempre.  Yo me esfuerzo por recibirlo, así que no lucho sin un propósito.  Al contrario, vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a mi mismo"-. (1ª Corintios 9:24-27).
Me encanta cómo define el asunto un reconocido autor americano: -"Todas las personas con éxito tienen el hábito de hacer cosas que a los fracasados no les gusta hacer. A éllos tampoco les gusta hacerlas, pero su disgusto se ve subordinado a la fortaleza de sus propósitos"-.
"No me gusta" sacrificarme, ahorrar, hacer dieta, estudiar, ir al médico, ser amable, planificar, perdonar, arrepentirme, orar, leer La Biblia, conocer y comprender a DIOS, etc., etc.,... ¡pero vaya diferencia que obtengo en mi calidad de vida, cuando invierto mi atención y mi esfuerzo en éstas y muchas cosas más! Cristian Franco  -
No cabe ninguna duda que vale la pena vivir más allá de los gustos y vivir con propósito.
ORACIÓN: Señor, gracias por las muestras de Tu amor.  Gracias por este nuevo día que me das.  Gracias por las bendiciones que recibo a través de mi hogar, de mis amigos, de mi trabajo.  Gracias por los momentos que me encuentro Contigo, al orar, al leer La Biblia.  Gracias porque cada día, me ayudas a conocerte y comprenderte mejor.  Gracias Señor, amén.
LECTURA BÍBLICA..Salmos 128 (DIOS Habla Hoy)
Las bendiciones del Señor
1 Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente.
2 Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien.
3 En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, alrededor de tu mesa, serán como retoños de olivo.
4 Así bendecirá el Señor al hombre que lo honra.
5 ¡Que el Señor te bendiga desde el monte Sión! ¡Que veas el bienestar de Jerusalén todos los días de tu vida!
6 ¡Que llegues a ver a tus nietos! ¡Que haya paz en Israel!

 

lunes, 18 de abril de 2016

ENTREVISTA CON DIOS

El amor de DIOS…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
ENTREVISTA CON DIOS
Buen Humor
1a JUAN 4:16 "Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él."
Soñé que tenia marcada, en mi agenda, una entrevista con DIOS.
-Entre por favor-, habló DIOS. -Entonces, ¿a usted le gustaría entrevistarme?-.
-Si USTED tiene tiempo-, le dije yo.
DIOS sonrió y habló: -Mi tiempo es eterno, suficiente para hacer todas las cosas; ¿Qué preguntas usted tiene en mente?-.
-¿Qué es lo que más Le sorprende de la humanidad?- Pregunté.
DIOS respondió:
-Que se aburran de ser niños y querer crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.-
-Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego perder dinero para recuperar la salud.-
-Que piensen ansiosamente sobre el futuro, olvidando el presente y, de esa forma no vivan ni el presente, ni el futuro.-
-Que vivan como si nunca fuesen a morir y que mueran como si nunca hubiesen vivido.-
Enseguida, la mano de DIOS aseguró la mía y por un instante quedamos en silencio...
Entonces Le pregunté: - Padre, cuáles son las lecciones de vida que desea que Sus hijos aprendan?-
Con una sonrisa DIOS respondió:
-Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar.-
-Que aprendan que lo más valioso no es lo que se tiene en la vida, sino a quien tenemos.-
-Que aprendan que no es bueno que se comparen unos con los otros. Todos serán juzgados individualmente sobre sus propios méritos.-
-Que aprendan que una persona rica no es la que tiene más, es la que necesita menos.-
-Que aprendan que solo se necesitan algunos segundos para abrir profundas heridas en las personas amadas y que es necesario muchos años para curarlas...-
-Que aprendan a perdonar, practicando el perdón.-
-Que aprendan que hay personas que los aman mucho, pero simplemente no saben cómo expresar o demostrar sus sentimientos.-
-Que aprendan que el dinero puede comprar todo, excepto la felicidad.-
-Que aprendan que dos personas pueden mirar para la misma cosa y verlas totalmente diferente.-
-Que aprendan que un amigo verdadero es alguien que sabe todo sobre ti, y le gustas tal como eres.-
-Que aprendan que no es suficiente ser perdonado, sino lograr perdonarnos a nosotros mismos.-
Por un tiempo, permanecí sentado, disfrutando aquel momento.
Le agradecí por Su tiempo y por todas las cosas que ÉL ha hecho por mí. Y me respondió:
-Estoy siempre aquí, 24 horas al día. Todo lo que tienes que hacer es llamar por mí y YO vendré. Tú podrás olvidar lo que Te dije. Podrás olvidarte lo que YO hice, pero jamás te olvidarás cómo te hice sentir con estas palabras...-
ORACIÓN: Señor, mi DIOS… Gracias por las muestras de Tu amor. En el nombre de Cristo, amén.

domingo, 17 de abril de 2016

¿POR QUÉ SUFRIMOS?


¿Por qué sufrimos?
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
¿POR QUÉ SUFRIMOS?
1ª PEDRO 1:5-7 “…a quienes el poder de DIOS protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego.  Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.”
No pasa un día sin que veamos en la televisión o leamos en los periódicos noticias acerca de accidentes que cuestan la vida de una o más personas. Es fácil imaginar el dolor de aquel padre o madre o cualquier otro familiar que recibe la trágica e inesperada noticia.
Alrededor del mundo, miles de personas están en estos momentos sufriendo por la pérdida de un ser querido. Y en medio del terrible dolor muchos se preguntan: “¿Por qué DIOS permite tanto sufrimiento?” Cuando ha llegado a nosotros de manera inesperada una prueba con su correspondiente dolor y sufrimiento, muchas veces ha surgido la pregunta: “¿Por qué a mí?”
Preguntas como éstas abundan mucho en el vocabulario de los creyentes. Quizás inconscientemente nos aferramos a la idea de que una vez que aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, los sufrimientos y tribulaciones van a desaparecer de nuestras vidas y que todo va a marchar siempre “a pedir de boca”.
Lo cierto es que no es así. La experiencia nos enseña que, al igual que los incrédulos, mientras caminamos en este mundo encontraremos muchas pruebas, algunas de las cuales traen con éllas una gran dósis de dolor y pesar que afecta nuestras vidas profundamente. Realmente no debía sorprendernos, pues Jesús lo advirtió a sus discípulos, a aquellos que habían dejado todo para seguirlo, cuando les dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).
La Biblia nos enseña que el creyente madura por medio del sufrimiento. Nuestra fe se fortalece por medio de las pruebas, afirma el pasaje de hoy.
La vida del cristiano es un llamado a la gloria a través de un camino de sufrimientos. Así dice 1a Pedro 5:10: “Mas el DIOS de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, El mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.”
DIOS usa el sufrimiento con el fin de limpiarnos, purificarnos y prepararnos para disfrutar de la gloria junto a ÉL.  Es, sin duda, una parte importante del proceso de santificación. Al igual que Jesucristo, obtendremos la victoria a través del sufrimiento. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso del dolor y la vergüenza que sufrió porque sabía que después del sufrimiento disfrutaría de un gozo extraordinario, y que volvería a sentarse junto al Padre en el trono de DIOS, dice Hebreos 12:2.
Ciertamente no hay gozo en el sufrimiento. El gozo viene después. No hubo gozo el viernes en la cruz del Calvario. El gozo se manifestó el Domingo en la Resurrección. Pero para que hubiese resurrección tuvo que haber muerte primero.
Jesús pudo haberse librado de la cruz, pero no lo hizo por amor a nosotros. ÉL decidió aceptar el plan del Padre, confiar en ÉL y obedientemente padeció el terrible e injusto sufrimiento. Y después fue exaltado hasta lo sumo, dice Filipenses 2:9.
Los que hemos decidido seguir a Jesús, también a veces recibimos golpes que nos sacuden; a veces desfallecemos, nos sentimos agotados y desanimados, pero nunca destruidos ni derrotados, y podemos tener la seguridad de que más adelante nos espera un gozo indescriptible.
ORACIÓN: Bendito DIOS, gracias por esta enseñanza que me consuela y me da esperanza en medio de la prueba. Te confieso que no tengo muchas veces las fuerzas para soportar el dolor y el sufrimiento. Ayúdame a confiar que luego de estas pruebas me espera el gozo y la victoria. En el nombre de Jesús, Amén

 

sábado, 16 de abril de 2016

LA TAREA DEL CREYENTE


DIOS planeó todo esto…
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LA TAREA DEL CREYENTE
Ministerios en Contacto
ROMANOS 12:6-8 "6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría."
Algunos cristianos no entienden el regalo de la salvación. No se les da la salvación, como piensan algunos, para que tengan una vida feliz y “color de rosa”, (de hecho, pasajes como Santiago 1:2-4 afirman que debemos esperar tener problemas en esta vida... "2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.")
Sin embargo, nuestro Padre Celestial tiene muchas otras razones para querer redimirnos. Además de expresar Su gran amor por nosotros, quiere Ser glorificado por medio de la vida de Sus hijos. Ésto sucede cuando Sus seguidores se vuelven cada vez más semejantes a la imagen de Su Hijo (Romanos 8:29: "29 A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos."), hacen discípulos en todas las naciones (Mateo 28:19: "19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,"), y realizan las buenas obras para las cuales les creó.

Efesios 2:10 afirma: “Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales DIOS preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. El Padre Celestial nos bendice a cada uno con capacidades y circunstancias que nos permiten hacer Su obra. ÉL planeó todo ésto, aún antes que naciéramos. Además, cuando somos salvos, nos da dones espirituales que se adaptan perfectamente a Su propósito para nuestra vida.
El Señor quiere que descubramos nuestros talentos y dones espirituales para que podamos utilizarlos para Su gloria. Ésta es la única manera de encontrar gozo y satisfacción verdaderos en este mundo.¿Estás sirviendo a Cristo mediante los dones que has recibido? Si necesitas orientación para descubrirlos, puedes recibirlas respondiendo un cuestionario de dones espirituales. Averigua si hay alguno en tu iglesia, o consigue por la Internet un cuestionario electrónico.
ORACIÓN: Padre Celestial. Me acerco a Ti para pedirte que por medio del Espíritu Santo me ayudes a conocer el don o los dones espirituales que me has dado para cultivarlos, practicarlos, ponerlos al servicio, y que todo lo que haga sea de Tu agrado. En el nombre de Cristo, amén.
1a Corintias 12:4-11   Los Dones Espirituales.
 4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de actividades, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos. 8 A uno es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.