miércoles, 15 de mayo de 2024

LA ACTITUD DE UN VERDADERO CREYENTE

 

MIE 15

Un gran ejemplo a seguir.

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Bendiciones,

Enio

Meditación Diaria

LA ACTITUD DE UN VERDADERO CREYENTE

 

1a CORINTIOS 15:9-11 "Yo soy el más pequeño de los apóstoles, y no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; aunque no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. 11 Sea yo o sean ellos, así predicamos y así habéis creído."

 

El apóstol Pablo tenía cierta mentalidad que los cristianos harían bien en imitar: "Sed imitadores míos, así como yo lo soy de Cristo." (1a Corintios 11:1). En su actitud había:

HUMILDAD. El orgullo no puede ocultarse en el corazón de un creyente que entiende la misericordia divina. Pablo difundió el evangelio porque sabía que la gracia que fue suficiente para salvar a un pecador como él, era suficiente para todos.

UN SENTIDO DE GRATITUD. El apóstol nunca olvidó hasta dónde lo había llevado la gracia de DIOS. Recordaba a menudo a los creyentes el papel que había tenido en la persecución de la iglesia: "habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; pero fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad." (1a Timoteo 1:13).

LA GRATITUD DE PABLO POR LA SALVACIÓN DE SU VIDA ANTERIOR NUNCA MENGUÓ. El libro de Hechos registra la ansiedad constante y el sufrimiento en sus viajes, pero seguía alabando al SEÑOR por el privilegio de servirle.

UN SENTIDO DE DEPENDENCIA. Para referirse a la fuente de su fortaleza, Pablo utilizó estas palabras: “Por la gracia de DIOS soy lo que soy” (1a Corintios 15:10). Él sabía lo que era depender de la bondad propia humana, y esforzarse por ser buen religioso —y no quería saber nada de éso. Pablo deseaba más de CRISTO, y nada de sí mismo: "Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo." (Filipenses 3:8).

UN ESPÍRITU DE ABSOLUTA CONFIANZA. Al final de su vida, Pablo estaba más seguro que nunca, de que DIOS era real, que tenía el control, y de que era digno de toda honra, gloria y alabanza: "6 Yo ya estoy próximo a ser sacrificado. El tiempo de mi partida está cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida." (2a Timoteo 4:6-8).

¿Ves estas actitudes en tí? Sigue el ejemplo del apóstol Pablo. Alaba al SEÑOR por todo lo que ha hecho por tí, y luego dedícate a trabajar para Su reino. No permitas que Su gracia se derrame en vano sobre tu vida: "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; aunque no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo." (1a Corintios 15:10).

OREMOS: SEÑOR, gracias por la vida, la salud, la familia, el trabajo, los amigos, las comodidades, etc., etc. Gracias por las personas que son ejemplo, como Pablo. Ayúdame a desarrollar las cualidades que aún me faltan, para servirte con mayor dedicación.En Tu nombre oramos, amén.

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