viernes, 10 de julio de 2015

CÓMO ANDAR SABIAMENTE

Vida consagrada
comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
CÓMO ANDAR SABIAMENTE
Ministerios en Contacto
PROVERBIOS 3:5,6 "Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas."
Tener una vida consagrada a Cristo requiere seguir Su orientación. Echemos un vistazo a las actitudes necesarias para un estilo de vida coherente centrado en Cristo:
Determinación. Andar sabiamente no es algo que sucede automáticamente. Debemos anhelar santidad sin reservas.
Enfoque. Para mantenernos en el camino de la voluntad del Señor, tenemos que fijar nuestra atención en Su Palabra. Al meditar en la Biblia y absorber sus verdades, nuestra mente se alineará con la de Cristo, y nuestras decisiones estarán en sintonía con los preceptos bíblicos.
Sensibilidad al Espíritu Santo. Con la determinación de tener una vida de santidad y de una estrecha atención a las Sagradas Escrituras, nos volvemos más sensibles a la dirección del Espíritu.
Confianza. Algunas veces, la voluntad del Señor no parece sensata. Puede parecer ilógica o requerir un sacrificio. Pero es necesario confiar en Su sabiduría perfecta si queremos caminar de acuerdo con Su plan.
Valentía. Algunas de las cosas que DIOS requiere de nosotros pueden hacer que reaccionemos con miedo. Pero a medida que nuestra confianza en ÉL profundiza, nuestro valor y gozo aumentan para aceptar Su voluntad.
Perseverancia. Una cosa es empezar en el camino correcto, y otra cosa es mantener el rumbo durante toda la vida. Al depender de DIOS, podemos perseverar y tomar decisiones sabias durante mucho tiempo.
Andar sabiamente requiere que conozcamos a DIOS, confiemos en ÉL, le escuchemos y obedezcamos.
¿Es éste tu estándard para vivir? Recuerda que toda una vida de santidad impacta las decisiones que tomamos cada día.

ORACIÓN: Padre nuestro, alabado sea Tu nombre. Señor, en este día me acerco a Ti para que me ayudes a tener una vida consagrada a Tu causa. con la perseverancia que se requiere para lograrlo. En el nombre de Cristo, amén.

jueves, 9 de julio de 2015

LA ORACIÓN EN EL NOMBRE DE JESÚS

En el nombre de Jesús, amén.
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LA ORACIÓN EN EL NOMBRE DE JESÚS
JUAN 14:14 "14Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré."
Cuando cultivamos una vida de oración firme, nuestra manera de vivir y de ver las cosas cambian. Mediante la oración, el Señor puede transformar nuestra debilidad en Su fortaleza, nuestra ignorancia en Su sabiduría y nuestro vacío en Su plenitud. El Señor Jesús está comprometido a darnos todo lo que pidamos en su nombre. Pero, ¿qué significa esto realmente?
Orar en Su nombre significa reconocer que el Señor Jesús ha abierto el camino para que tengamos acceso al Padre. Cualquier persona que crea en la muerte de Cristo como pago total por sus pecados y le reciba como Su Salvador personal puede, asombrosamente, acercarse al trono de DIOS Todopoderoso.  "16 Así que, cuando tengamos alguna necesidad, acerquémonos con confianza al trono de Dios. Él nos ayudará, porque es bueno y nos ama." (Hebreos 4.16)
Orar en Su nombre significa ejercer la autoridad que ÉL ha dado a cada hijo nacido de nuevo. Jesús, el heredero de todas las cosas, nos ha hecho “coherederos” con ÉL  "14 Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios, 15 pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!» 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados." (Ro 8.14-17).
Entender nuestra posición debe darnos confianza y osadía para pedir con humildad y esperar la maravillosa respuesta de DIOS. Estamos en una misión que nos obliga a ser personas de oración —conectadas siempre con el poder del Espíritu Santo—, clamando siempre al Padre y dependiendo siempre de ÉL como nuestra fuente de ayuda.
Orar en el nombre de Jesús significa conformidad con Su voluntad. Tú pides al Padre que supla tu necesidad o tu deseo como lo haría Jesús, de estar ÉL en tu situación.
Si tú oras con esta actitud, DIOS te revelará Su voluntad, porque tú desearás hacer solo lo que ÉL quiera. Esta es la clase de oración que cambia al mundo.
ORACIÓN: Señor mi Dios. Tú como mi Padre Celestial me bendices diariamente y estoy muy agradecido por todo éllo. Reconozco que todo viene de Ti y yo debo administrar bien Tus cosas. Ayúdame a cumplir Tu voluntad. En el nombre de Cristo Jesús, amén.
Leer| Juan 14.7-27 (RVR1995)
Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.
Felipe le dijo: —Señor, muéstranos el Padre y nos basta.
Jesús le dijo: —¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”? 10 ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
12 »De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.
LA PROMESA DEL ESPÍRITU SANTO
15 »Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.
18 »No os dejaré huérfanos; volveré a vosotros. 19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él.
22 Le dijo Judas (no el Iscariote): —Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo?
23 Respondió Jesús y le dijo: —El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
25 »Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.
27 »La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.


miércoles, 8 de julio de 2015

LA LIBERTAD EN CRISTO

Por Su gracia…
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria.
LA LIBERTAD EN CRISTO
JUAN 8:36 "Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres."
Ayer, 4 de julio de 2015, los estadounidenses celebraron el día la libertad, y así debe ser. Es uno de los principios definitorios de su nación. Pero uno pudiera preguntarse: De todos los que celebraron la libertad, ¿cuántos, en realidad, la están experimentando?
Es verdad que muchos disfrutan del “sueño americano”. Tienen un trabajo bien remunerado y una casa hermosa. Pero, mientras tanto, su “búsqueda de la felicidad” no ha sido satisfecha.
La razón es porque muchas personas siguen siendo prisioneras internamente, a pesar de su éxito aparente. Son prisioneras de la ansiedad y la depresión, o del temor de perder aquello por lo cual trabajaron. No importa qué tan liberadoras puedan parecen las circunstancias externamente, al final descubrimos que la libertad tiene que producirse por dentro. Pero ¿cómo lograrla?
La respuesta está en Jesucristo. Isaías 61:1  profetizó un aspecto clave del ministerio del Señor: vino para sanar a los quebrantados de corazón y dar libertad a los cautivos. ("El espíritu de Jehová, el Señor, está sobre mí, porque me ha ungido Jehová. Me ha enviado a predicar buenas noticias a los pobres, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel;") Isaías 61:1
Cuando ponemos la fe en ÉL como Salvador, las cadenas que nos impiden tener gozo son rotas. Somos libertados de las mentiras que han sido programadas en nuestra mente desde muy pequeños, y comenzamos a ver las cosas desde la perspectiva divina. Entonces descubrimos que nuestras necesidades, nuestros deseos y nuestro bienestar general están seguros en los brazos de nuestro amoroso Padre Celestial.
¿Estás sintiendo el peso de la ansiedad o de la ira? Mira a Jesús, el autor y ejecutor de tu fe ("puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios." Hebreos 12: 2), y recuerda la promesa de2a Corintios 6:2 “He aquí ahora el día de salvación”.
El día en que tú pones tu fe en Jesucristo, es el día en que ÉL te hace libre del temor y de las ataduras.

ORACIÓN: Gracias mi DIOS y Señor por todas las bendiciones que tu derramas sobre todos nosotros. Tú eres mi Salvador y, por tu gracia,  me siento Tu hijo y cubres todas mis necesidades, mis deseos y nos das nuestro bienestar general. Gracias Señor. En el nombre de Cristo Jesús, amén.

martes, 7 de julio de 2015

EL PODER DE LA PACIENCIA

Examíname Señor…
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
EL PODER DE LA PACIENCIA
SALMOS 37:7 “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”
Imagina que estás esperando en una fila que no se ha movido por diez minutos. Muchos de nosotros nos sentiríamos frustrados, pues vivimos en una generación que espera resultados inmediatos.
Todo el mundo lucha con cierto grado de impaciencia. Nacimos con esta característica; pensemos en el bebé que quiere su leche a medianoche. Su reacción innata es llorar al primer indicio de incomodidad hasta que tenga satisfecha su necesidad. Los hábitos de nuestra vieja naturaleza carnal, como la impaciencia, hacen que ésto sea una batalla contínua para la mayoría de las personas, pero que bien vale la pena enfrentar.
Veamos la definición bíblica de paciencia. La palabra puede referirse tanto a ser lento para la ira, como ser perseverante ­—es decir, a no rendirse bajo la presión. La paciencia se revela cuando estamos dispuestos a esperar sin sentirnos frustrados, aunque estemos sufriendo o experimentando un deseo poderoso.
Además, paciencia significa aceptar lo que el Señor decida dar o no, y estar dispuesto a recibirlo en el tiempo de ÉL. Mientras tanto, debemos orar, obedecer y perseverar mientras buscamos la dirección de DIOS.
El peligro de la impaciencia es que podemos perder el plan perfecto del Señor y Su bendición. Pero si confiamos en la voluntad y en el tiempo de DIOS, conoceremos la paz interior.
¿Cuál es la causa de tu estrés? Examina bien si estás tomando las cosas en tus manos, o si estás dejando las circunstancias al DIOS todopoderoso. Obedece lo que dice el Salmo 37.7: “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”. Busca su voluntad y su tiempo. Cualquier otra cosa puede ser destructiva.
ORACIÓN: Padre Celestial, te pido que mi paciencia sea reforzada para que cuando yo actúe sea de acuerdo a Tu voluntad. Por Cristo Jesús, amén. 
Hebreos 6:9-15 (RVR1995)
Pero en cuanto a vosotros, amados, estamos persuadidos de cosas mejores, pertenecientes a la salvación, aunque hablamos así, 10 porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndolos aún. 11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, 12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
13 Cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo 14 diciendo: «De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.» 15 Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.


lunes, 6 de julio de 2015

LA ESPERANZA QUE NO DEFRAUDA

Tomado de Su mano…
Comparte esta meditación.
Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria
LA ESPERANZA QUE NO DEFRAUDA
Ministerios En Contacto
ROMANOS 5:1 "Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo."
Quienes creen en Cristo viven “en paz con DIOS” y han recibido la 'gracia' de la salvación (" Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios." Romanos 5:1-2 RVR 1995).
Sin embargo siempre pueden ser víctimas del mal y del dolor y verse envueltos en la negatividad y las contradicciones de la historia humana. La gracia que los creyentes hemos recibido a través de la muerte y la resurrección de Cristo no anula su condición histórica, ni los arranca de la dura realidad de la vida en donde las fuerzas del mal los amenazan peligrosamente también a éllos.
Lo extraordinario es que, aún en medio de las situaciones más difíciles y oscuras, los cristianos permanecen firmes, ya que ponen toda su confianza en DIOS, sabiendo que el mal y lo negativo no tienen nunca la última palabra. Ponen toda su seguridad y su confianza en DIOS. Es lo que quiere decir Pablo cuando afirma que los cristianos “se sienten gozosos, esperando participar de la gloria de DIOS” (Romanos 5,2).
El cristiano se siente con gozo de la esperanza que brota de su fe en Cristo y vive la experiencia del mal no como obstáculo fatal que lo destruye y lo hace infeliz, sino como ocasión para vivir más intensamente el amor y la fuerza de DIOS en Cristo. Lo que podría ser fuente de fracaso y de muerte, se vive como ocasión de crecimiento humano y de fe: “Hasta en los sufrimientos nos sentimos llenos de gozo, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza” (Romanos 5,3-4).
Las dificultades de la vida hacen madurar al creyente, no lo derrumban, le dan la oportunidad de perseverar con fidelidad. El fruto de la esperanza no se recoge cuando el aprieto ya ha sido superado, sino cuando logramos descubrir a DIOS allí donde todo parece negar su presencia.
La esperanza cristiana no es espera pasiva del futuro, ni resignación conformista, ni tampoco se reduce a un ingenuo optimismo. Nuestra esperanza brota de la confianza que ponemos en DIOS que nos ha amado en Cristo, con la cual afrontamos la realidad serenamente, sin dejar que el peso de las dificultades nos aplaste e intentando cambiar lo que se puede cambiar.
Nuestra esperanza se sostiene con la certeza que “si DIOS está por nosotros, ¿quién podrá estar contra nosotros?” (Romanos 8,31) y de que “ni lo presente, ni lo futuro… ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de DIOS manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 8,39).

ORACIÓN: Gracias mi DIOS porque através de Tu Palabra me enseñas que Tú estás presente en todo momento y que tomados de Tu mano podemos superar todas nuestros problemas, pruebas y necesidades. Gracias. En el nombre de Cristo Jesús, amén.