miércoles, 3 de junio de 2015

¿ERES IMPARCIAL?

No hagas a otros lo que no quieres que te hagan.
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Bendiciones,
Enio
Meditación Diaria  
¿ERES IMPARCIAL?
SANTIAGO 2:1-4  “Hermanos míos, ustedes que tienen fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo, no deben hacer diferencias entre las personas.  Puede darse el caso de que al lugar donde ustedes se reúnen llegue alguien vestido con ropa elegante y con anillos de oro, y llegue también un pobre vestido con ropa andrajosa.  Si ustedes reciben gustosos al que viste la ropa elegante, y le dicen: «Venga usted, siéntese aquí, que es un buen lugar», pero al pobre le dicen: «Tú, quédate allá de pie, o siéntate en el suelo», ¿acaso no están discriminando entre ustedes y haciendo juicios malintencionados?"
La palabra “acepción”, la cual es mencionada en este pasaje, significa: “Preferencia, acción de favorecer a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón.” Es lo contrario a ser justo o imparcial. Esta es una manera de actuar completamente opuesta al carácter de DIOS.
La Biblia nos habla de esto en varios pasajes. En Deuteronomio 10:17, cuando Moisés se dirige al pueblo de Israel les dice:«porque el Señor su DIOS es DIOS de dioses y Señor de señores; es DIOS grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni acepta sobornos».  En otra oportunidad, cuando DIOS ordenó al profeta Samuel que ungiera a uno de los hijos de Isaí como el próximo rey de Israel, dejó bien establecido lo que es más importante para ÉL al momento de juzgar, y le dijo a Samuel: «No te dejes llevar por su apariencia ni por su estatura, porque éste no es mi elegido. Yo soy el Señor, y veo más allá de lo que el hombre ve. El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero yo miro el corazón.» (1a Samuel 16:7). 
Asimismo Jesús, siendo DIOS, refleja la justicia e imparcialidad del Padre. Para ÉL el valor de una persona está basado en la calidad de su alma, no en la apariencia externa. Esta actitud caracterizó su manera de actuar mientras estuvo aquí en la tierra. Hasta sus enemigos tuvieron que reconocer cuan justo ÉL era cuando le dijeron: “Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de DIOS con verdad.” (Lucas 20:21). Jesús siempre ofreció el perdón y el regalo de la salvación a hombres y mujeres de todas las razas, clases sociales y reputación moral.
En el pasaje de hoy, el apóstol Santiago condena la actitud opuesta. El hacer acepción de personas o juzgar conforme a las apariencias no está de acuerdo a la Palabra de DIOS. Ténlo siempre presente cuando trates a los demás en tu centro de trabajo, en los trabajadores de tu casa, en el vecindario, en las tiendas, e incluso en la iglesia.
Cuando se presente una oportunidad ante ti de ministrar a otros, no te dejes influenciar por su apariencia externa, vestuario o nivel económico. Actúa de la misma manera que Jesús actuaba, trátalos con amor y compasión y habla siempre la verdad sin hacer acepción de personas.
ORACIÓN: Mi bendito Padre Celestial, te doy gracias por Tu imparcialidad y porque no haces acepción de personas. Te ruego me capacites para tratar a los demás de la misma manera, y que Tu gracia y Tu amor se vean reflejados siempre en mi manera de actuar. En el nombre de Jesús, amén.


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